El Gran Imán relató que "tras la elección de nuestro querido hermano el Papa Francisco, Al-Azhar tomó la iniciativa de felicitarlo, y recibimos una hermosa respuesta de Francisco. Una respuesta que nos animó a iniciar de nuevo una relación
El Gran Imán Al Ṭayyeb en los estudios de Radio Vaticano-Vatican News |
El Gran Imán de
Al Azhar habla con los medios de comunicación vaticanos sobre su relación con
Francisco: "Desde el primer minuto de nuestro encuentro tuve la
confirmación de que él es un hombre de paz y de humanidad. La encíclica es un
llamamiento a crear una verdadera fraternidad en la que no haya lugar para la
discriminación basada en diferencias de religión, raza, género u otras formas
de intolerancia".
"Cada uno
de nosotros ha descubierto una gran sintonía espiritual y de pensamiento con
respecto a las crisis que afligen al hombre contemporáneo...". Ahmad
Muhammad Al Ṭayyeb, Gran Imán de Al Azhar, en los días de su presencia en Roma
para participar en algunos eventos importantes junto al Papa Francisco y a
otros líderes religiosos, visitó los estudios de Radio Vaticano - Vatican News
y respondió a algunas preguntas sobre su relación con el Pontífice, un año
después de la publicación de la encíclica Fratelli tutti.
El Gran Imán
relató que "tras la elección de nuestro querido hermano el Papa Francisco,
Al-Azhar tomó la iniciativa de felicitarlo, y recibimos una hermosa respuesta
de Francisco. Una respuesta que nos animó a iniciar de nuevo una relación. Y
así decidí visitar al Papa en el Vaticano en mayo de 2016. Durante esta visita,
cada uno de nosotros descubrió una gran sintonía espiritual y de pensamiento
respecto a las crisis que afligen al hombre contemporáneo, y en particular
respecto a los pobres, los huérfanos, los enfermos, las viudas, las víctimas de
las guerras y los sin techo". "Esta armonía entre él y yo",
continuó Al-Tayyeb, "puede ofrecer mucho para aliviar estas crisis. A
partir de ese momento, no hubo más dudas. Personalmente, no dudé en tender la
mano. Desde el primer minuto de nuestro encuentro, tuve la confirmación de que
es un hombre de paz y de humanidad por excelencia. Las cosas prosiguieron bien
y en apenas tres años celebramos seis cumbres. En la quinta de ellas firmamos
el Documento sobre la Fraternidad Humana".
El Gran Imán
subrayó que "el mensaje de la religión puede dar los frutos deseados
sólo si es proclamado por creyentes fieles, reconciliados primero entre ellos.
Entre quienes llevan a los hombres este mensaje debe haber paz, concordia y
colaboración. Porque si entre ellos reinan división y conflicto, ellos no son
capaces de transmitir el mensaje de paz a la gente. Conocemos el famoso
proverbio que dice: Quien no tiene algo, no puede darlo".
Sobre la
encíclica "Fratelli tutti", publicada hace un año, Al-Tayyeb dijo:
"Esta encíclica es ciertamente de enorme importancia, especialmente en
este tiempo, tanto para los musulmanes como para los no musulmanes. Puedo decir
que esta encíclica se inscribe en el marco de nuestros encuentros y se inspira
en ellos. El Papa mismo lo menciona, creo que en el prefacio. La encíclica va
en la misma dirección, la del diálogo y la convivencia entre los hombres: es,
en definitiva, un llamamiento a aplicar los principios morales de las
religiones para crear una verdadera fraternidad en la que no hay lugar para la
discriminación basada en diferencias de religión, confesión, raza, género u
otras formas de intolerancia. La encíclica es útil para los musulmanes y al
mismo tiempo para los demás, porque dice que todos somos hermanos. Y el Corán
dice a los musulmanes: tienen hermanos y son iguales en humanidad. Nosotros
decimos que el hombre es similar o igual a mí y es mi hermano en humanidad.
Puede ser hermano de religión, pero también puede ser para mí un hermano de
humanidad".
En cuanto al
papel de las religiones en la promoción de la paz y la fraternidad mediante la
lucha contra el odio y el terrorismo, el Gran Imán dijo: "Decir que las
religiones, tal y como han sido reveladas por Dios el Altísimo, han sido la
causa de las guerras en la historia es inexacto, porque lo que se conoce como
conflictos en nombre de la religión son, en realidad, conflictos políticos que
han robado el nombre a la religión cargándola de interpretaciones corruptas
para conseguir beneficios e intereses mundanos, que no tienen ninguna relación,
ni siquiera remota, con la verdadera religión. Debo decir que quienes hoy
difunden el odio entre las personas y practican la violencia y el derramamiento
de sangre en nombre de la religión o de Dios, son mentirosos y traidores de las
religiones de las cuales levantan las banderas, sean cuales sean estas
religiones o doctrinas o confesiones en cuyo nombre hablan".
Por último, en
respuesta a una pregunta sobre la dignidad de la mujer y sobre las señales
preocupantes que demuestran el resurgimiento de un fundamentalismo que no
respeta a las mujeres, Al-Tayyeb dijo que "lo que está declarado en el
Documento sobre la Fraternidad humana es lo que establece el Islam en cuanto al
respeto por la mujer y el pleno respeto de sus derechos. Afirmo además que
nadie puede privar a la mujer de uno solo de sus derechos, que fueron
establecidos por el profeta del Islam Mahoma, y que se encuentran en una frase
suya clara y sintética: 'Las mujeres son iguales a los hombres'... Ante esta
verdad, ningún musulmán fiel a sus creencias puede quitar a la mujer los
derechos garantizados por el Islam. Debemos decir que todo lo que se está
planteando hoy en día en este campo no es más que una victoria de hábitos y
costumbres superadas y antiguas, que hacen daño a la ley del Islam y a sus
normas". El Gran Imán también quiso señalar que "es necesario
distinguir", entre "derechos plasmados por civilizaciones
contemporáneas ignorando la moral religiosa y los sentimientos de la naturaleza
humana, y otros derechos formulados en las sociedades en las que la religión es
una base sólida en la construcción de su cultura y estilos de vida".
Andrea Tornielli
Vatican News