Llegaron a
Torrejón de Ardoz evacuadas por las Fuerzas Armadas españolas
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Equipo del Programa de Protección Internacional del Hospital San Juan de Dios de León |
Los
centros de San Juan de Dios en Manresa,
Ciempozuelos, Leon y Mallorca, así como una fundación participada en
Barcelona, reciben a 91 personas afganas que han tenido que huir de su país y
llegaron a Torrejón de Ardoz evacuadas por las Fuerzas Armadas españolas.
La
acogida de estas personas por parte de la Orden Hospitalaria se está realizando
bajo la coordinación de la Dirección General de Programas de Protección
Internacional y Atención Humanitaria del Ministerio de Inclusión, Seguridad
Social y Migraciones, informa la Congregación.
En
estos momentos la institución ya ha recibido a 34 personas en la Llar Sant Joan
de Déu-Fundació Germà Tomàs Canet de Manresa, 26 en el Centro San Juan de Dios
de Ciempozuelos, 15 en el Hospital San Juan de Dios de León, tres en la
Fundació Sant Joan de Déu Serveis Socials de Mallorca y 13 en el centro
participado Fundació Bayt-Al-Thaqafa de Barcelona.
Familias que huyen de Afganistán
Según Juan
José Afonso Rodríguez, director general de la Orden Hospitalaria de San Juan de
Dios en España, “el principal valor de la institución es la
Hospitalidad y por eso hemos puesto a disposición de las autoridades
nuestros centros, para poder acoger a familias que huyen de Afganistán y que
ahora nos necesitan”.
Estas
personas han tenido que salir de su país en una carrera contra reloj y de
manera traumática, abandonando sus casas precipitadamente; y tras su llegada a
España han manifestado su voluntad de solicitar asilo.
Mil personas de 26
nacionalidades
No
es la primera ocasión que la Orden Hospitalaria acoge a personas afganas o
refugiadas, ya que desde 2017 la institución cuenta con el ‘Programa de acogida
e integración para personas solicitantes y beneficiarias de protección
Internacional’, donde ya se han atendido a 1.000 personas de 26 nacionalidades
diferentes.
Con
este programa, financiado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y
Migraciones, San Juan de Dios atiende sus necesidades básicas, y les presta
apoyo psicológico, asesoramiento legal, aprendizaje del idioma y acceso a formación/orientación
para al empleo.
Por tanto, “nuestra voluntad sigue siendo la de cooperar con la Administración
pública para facilitar una rápida acogida y un
acompañamiento adecuado a las necesidades de estas familias, desde nuestra
experiencia social y sanitaria, y la atención a la salud mental”, ha
explicado Juan José Afonso Rodríguez.
Estrés y cansancio
Por
su parte, Merlys Mosquera Chamat, coordinadora del Programa de Acogida de San
Juan de Dios, ha resaltado que “las personas afganas que hemos podido acoger en
los centros de la Orden Hospitalaria se encuentran bien, aunque mostraban
claros signos de estrés y cansancio, debido a la compleja situación en que han
tenido que abandonar sus hogares. Esperamos que puedan recuperarse poco a poco
y rehacer su futuro. Este será uno de los grandes desafíos, que requerirá de la
solidaridad de toda la sociedad española”.
La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios es una institución sin ánimo de
lucro, dedicada a la atención social y sanitaria de personas enfermas y en
situación de vulnerabilidad, perteneciente a la Iglesia
católica, cuyo origen se remonta al siglo XVI. Su
actividad se basa en un modelo de atención integral centrado en la persona, con
el objetivo de promocionar y mejorar la salud de las personas y su calidad de
vida, sin distinción por cuestión de género, creencias u origen, para crear una
sociedad más justa y solidaria.
En España la
Orden Hospitalaria actualmente está integrada por 180 Hermanos, 15.000
profesionales, 3.300 voluntarios/as y numerosos donantes y
bienhechores. Además, cuentan con una red de 80 centros y dispositivos
sanitarios, sociales, docentes y de investigación que atienden a cerca de un
millón y medio de personas al año.
En
el mundo la Orden Hospitalaria está presente en 52 países con 1.000
Hermanos, 65.000 profesionales, más de 30.00 voluntarios/as y 404 centros y
dispositivos repartidos en América, Europa, África, Asia y Oceanía.
Fuente: ReligiónConfidencial