La prensa africana ha difundido un nuevo episodio de violencia contra religiosos en el marco del conflicto de las regiones anglohablantes de Camerún.
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| El vicario general de Mamfé, el padre Agbor, en una foto difundida por agencias |
El
padre Sébastien Sinju, canciller de la diócesis, da los datos en una nota que
ha difundido la agencia Fides: “El vicario general pasó el fin de semana en
Kokobuma realizando una visita pastoral y para inaugurar el presbiterio
parroquial. Acababa de regresar al seminario mayor a última hora de la tarde.
Media hora después, unos jóvenes armados, presuntos separatistas, atacaron el
seminario, donde vive monseñor Francis Teke Lysinge, obispo emérito de Manfe. Dada la avanzada edad del obispo,
los separatistas prefirieron tomar a monseñor Agbor. Los
secuestradores exigen un rescate de 20
millones de francos CFA (unos 30.489 euros) por la liberación de
monseñor Agbortoko Agbor”, informa el padre Sinju.
La
diócesis pide oraciones por su liberación.
Otros sacerdotes y obispos secuestrados
en Camerún
El
padre Agbor no es el primer sacerdote secuestrado en Mamfe en el marco de los
recientes conflictos armados del llamado "problema anglófono de Camerún" o "guerra
de Ambazonia".
El
22 de mayo, el padre
Christopher Eboka, director de comunicaciones de la diócesis, fue
secuestrado por separatistas y liberado 10 días después, el 1 de junio.
Meses
antes, fue secuestrado dos
veces el cardenal Christian Tumi, anciano arzobispo emérito de Douala
y principal mediador de la crisis anglófona: primero el 5 y el 6 de noviembre
de 2020 y luego el 30 de enero de 2021. El cardenal murió en abril, a los 90
años, por causas naturales.
Otro
clérigo secuestrado ha sido Michael Miabesue
Bibi, entonces obispo auxiliar de Bamenda, en el noroeste, actualmente
obispo de Buea en el suroeste: fue secuestrado el 5 y 6 de diciembre de 2018.
En
junio de 2019 también fue secuestrado
el ahora arzobispo emérito de Bamenda, Cornelius Fontem Esua y dos
meses después, George
Nkuo, obispo de la diócesis de Kumbo (noroeste), corrió la misma
suerte.
En
casi todos estos casos, los secuestrados eran puestos en libertad con rapidez,
a menudo para obtener interlocutores en negociaciones, llamar la atención
mediática o para evitar mayores complicaciones.
Otros
casos tuvieron un final trágico. En octubre de 2018 un misionero de EEUU murió
por disparos, y el 22 de agosto de 2021 un parroquiano presbiteriano murió y su
pastor resultó herido cuando unos pistoleros entraron disparando durante el
culto, en un acto del que el Ejército y los separatistas se acusan mutuamente.
4.000 civiles muertos y 700.000
desplazados en Camerún
Desde
2017, ha aumentado la actividad violenta de los independentistas de las
regiones anglohablantes, fronterizas con Nigeria, que piden crear un estado
propio llamado Ambazonia. Por este conflicto de guerrillas han muerto unos 4.000 civiles,
unos 2.000 combatientes (más o menos la mitad de cada bando), unas
700.000 personas se han desplazado a otras zonas de Camerún y más de 60.000 han
pasado a Nigeria.
Camerún
tiene unos 25 millones de
habitantes, de los que un 70% son cristianos (católicos y
protestantes), un 20% son musulmanes y el resto se dividen a partes casi
iguales entre personas sin religión o seguidores de religiones tradicionales.
Fuente: ReL
