“Agradaos unos a otros por amor"
Hola, buenos días, hoy Matilde nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
El día primero
de año, es costumbre entre nosotras rifarnos como compañeras de oraciones. Nos
comprometemos mutuamente a rezar y ayudarnos espiritualmente, una por otra.
Pero, como somos quince monjas, siempre hay una “de non", que no tiene
compañera. Pero a esta le toca la mejor parte, porque su compañero es el Niño
Jesús, que tiene “obligación de rezar por ella y cuidarla”... ¡Bueno, pues este
año fui yo la agraciada!…
Como las
compañeras se agasajan haciéndose regalos el día de su cumple, así, yo este
año, no tenía más que agradar y ser más fiel al Niño Jesús... Y pensé hacer una
labor para cada monja ¡“de parte del Niño Jesús”!…
Y, dicho y
hecho, me puse a cortar telas y a coser con bastante ilusión y amor… Sé que lo
que hago les va a gustar a cada una, y lo estoy haciendo con gozo... Pero,
¡ay!, llega “el señor realismo” o “el Acusador” y me dice: “¡Fíjate, tanto trabajo
y después en un momento de alegría, bien efímero, todo se acabó, y paso al
olvido!... ¡Y tanto esfuerzo!...” ¡Porque me lleva horas y además en mis
tiempos libres del trabajo comunitario!...
A este “señor”, no suelo responderle inmediatamente, sino que guardo silencio y después, en la oración, se lo presento al Señor para que me dé la interpretación exacta y santa... ¡Y así ha sido…!
Su Palabra se
me vino a la memoria: “Lo que hacéis, hacedlo con toda el alma, como para
servir al Señor y no a los hombres, sabiendo que recibiréis en recompensa la
herencia. Servid a Cristo Señor”...
¡Qué alegría me
dio la Palabra de Dios, pues siempre es luz en nuestro caminar diario!… ¡No es
por agradar a los hombres, que esto también está bien, sino porque trabajamos
para el Señor, para agradarle! ¡Y, a cambio, nos hace felices ya en la tierra,
dándonos la ilusión que viene de una obra buena, hecha con amor!... ¡Y como
esto es poco para regalar el Señor a sus siervos fieles, nos da la herencia, el
cielo, a los que se ocuparon en las cosas de Dios, más que en complacer a los
hombres!
Hoy el reto del
amor, es hacer todo lo que hago “con toda el alma”, viendo por la fe que es
“obra de Dios” para la vida eterna...
VIVE DE CRISTO
