Análisis de Randy Raus, presidente de LifeTeen, catequesis presente en más de 2.000 parroquias
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| Randy Raus, presidente internacional de LifeTeen, habla sobre catequesis de adolescentes |
Su gran tarea siempre es animar a los catequistas a volcarse en los jóvenes, y animar
al equipo profesional de LifeTeen a producir mejores herramientas catequéticas.
Y, tras un año de
pandemia, sabe que tanto catequistas como párrocos como adolescentes
están desconcertados. Pero los jóvenes, dice, volverán, y querrán más
experiencias de Dios.
"Mi parroquia cerró y no hubo misas. Luego se reabrió, pero
las misas y catequesis juvenil ahora son con distancia social, mascarilla y
haciendo grupos. A casi todos les ha pasado algo similar. Nos llegan historias inspiradores de parroquias audaces en
su pastoral de jóvenes", constata.
Jóvenes heridos por la pandemia, necesitan acompañamiento
"Los jóvenes tienen problemas de ansiedad y depresión y
muchos toman medicación", advierte. "Muchos ya sufrían de esto y con
la pandemia ha empeorado. Los
catequistas no son personal sanitario, pero pueden caminar junto a los chicos, porque
a los adolescentes les ayuda sentirse acompañados", anima.
"Con la pandemia, los
adolescentes también han aprendido que el contacto personal, cara a cara, real,
era vital, muy valioso, y que estar todo el tiempo online no es
satisfactorio, que necesitan la comunidad. En EEUU al reabrirse las parroquias, ¡algunas parroquias han recibido
más jóvenes que antes en su pastoral juvenil! Estas parroquias han
necesitado más catequistas para sus grupos. Creo que veremos volver a más y más
adolescentes".
Raus insiste en que LifeTeen ofrece a los chavales "relaciones reales,
auténticas, cimentadas y centradas en Cristo", y esas relaciones
centradas en Cristo "siempre perseverarán".
Jóvenes más abiertos a
nuevas experiencias e invitaciones
Otra novedad que prevé es que muchos adolescentes se abrirán a más contactos y más
ambientes -incluyendo retiros y catequesis-, porque ya lo han vivido así
online. Antes de la pandemia, a lo mejor se trataban solo con sus dos o tres
círculos de conocidos: colegio, parroquia, amigos...
Pero durante
la pandemia ampliaron su esfera social entrando online en muchos ambientes, juegos
online, cursos y reuniones, con gente que desconocían. Cuando puedan volver al
cara a cara, a lo físico, estarán
más abiertos... ¡ideal para invitarles a LifeTeen y a campamentos o retiros para
jóvenes!
Otra necesidad
de los jóvenes va a ser hablar sobre la pandemia, sus miedos y
heridas.
"Los chicos ven miles de memes sobre la pandemia, pero pocos se paran a hablar
con ellos en serio sobre como se sienten en esta pandemia, cómo lo
viven, qué les inquieta. Podemos hablar sobre qué cosas nos preocupaban antes,
y ver que ahora nos parecen muy menores".
Raus da un ejemplo que ha vivido recientemente: "en casa,
pasé la cuarentena con mis 8 hijos, y luego llegó un huracán y se llevó la
electricidad de casa 4 días, y estábamos confinados y sin nevera, pero
pensábamos: 'vale, no hay
electricidad, pero nos tenemos unos a los otros'".
Audacia evangelizadora y
comunidad acogedora
Raus también anima a tener "audacia evangelizadora" y
creatividad y preguntar a
Dios "como puedo crecer espiritualmente durante este tiempo. Como
Iglesia tenemos los sacramentos. Quizá es difícil ir a misa, pero hemos de
buscar como conectar a los chicos con Dios. Hay sacerdotes que van a sitios con
la custodia, o en coche, o visitan las casas, o hacen misas en hogares, en
jardines".
Añade que, con pandemia o sin ella, "los adolescentes desean comunidad real y relaciones
auténticas". Propone acogerles con "una comunidad divertida,
pero que también los rete y desafíe. Funcionará si ven que la relación entre
catequistas es auténtica y viva".
Anima también a rezar a Cristo por los jóvenes. "Si el catequista
toma tiempo para su oración personal, eso redundará en beneficio de los chicos.
No conozco nada que suceda en las parroquias ahora mismo que lo que los
catequistas estáis haciendo por los jóvenes", insistió.
La evangelización es crear
relaciones reales
Randy Rays recuerda en otra de sus ponencias online que "la Iglesia existe para
evangelizar" (citando a Pablo VI) y que "evangelizar implica salir y hacer discípulos".
Eso implica, recuerda, "tener una relación real con Cristo, y
ser capaces de transmitir Cristo a los demás".
Para ello, "la
evangelización audaz necesita un trabajo duro, sumergirse en la vida de otros,
establecer relaciones personales firmes, no es algo que salga en una charla
casual. Yo llevo casado 33 años y me esfuerzo en reservar momentos para tener
citas con mi mujer. Trabajamos
activamente en nuestra relación de pareja. Lo mismo has de hacer con los chicos
y la gente con la que evangelizas. Tendrás que renunciar a un tiempo que
dedicarías a otras cosas. Estarás todos los sábados tarde o noche con los
chavales, por ejemplo. Pero no echarás de menos otras actividades porque será
de lo más significante y pleno que realizarás. Esas relaciones significarán
mucho para los chicos, pero también para ti".
Perseverar pese a las incomodidades
Evangelizar implica sacrificar dinero, comodidad, salir de nuestra
"zona de confort" y "acostumbrarte a estar incómodo".
"La evangelización necesita perseverar y no dar a nadie por
perdido. Los jóvenes rápidamente 'cancelan' en redes a alguien, dejan de
tratarse con alguien. Nosotros no podemos hacer eso. Hay adolescentes con los
que es difícil trabajar, pero no hay que rendirse".
Raus puso un ejemplo real. "Había un chaval pandillero que traía a sus amigos pandilleros a
LifeTeen a decir palabrotas y sabotear la sesión. Los catequistas
dijeron al responsable de jóvenes: 'O le dices a ese chico que deje de venir o
los catequistas nos vamos'. El responsable respondió: "vale, acepto
vuestra renuncia". E hizo bien. En realidad los catequistas volvieron a perseverar en atender
a ese chico, que acabó yendo a una universidad católica ¡y con el tiempo se convirtió en un responsable iniciador de
LifeTeen en una parroquia!"
Enfadados y gruñones no
acercamos Cristo a nadie
Ser apasionado no depende
de tu personalidad
Raus sabe que hay cristianos o catequistas que dicen "por mi
personalidad no soy apasionado". Pero él dice que la pasión existe independientemente del tipo de
personalidad que tengamos.
"Puedes ver cuando alguien está apasionado por algo. Si
tienes pasión por evangelizar, lo harás. No depende de tu personalidad. Hablas de lo que te apasiona. Si
te apasiona, hablas de tu relación con Cristo, como le conocisteis, como le
tratas..."
¿Hay desánimo entre catequistas y evangelizadores, con o sin
pandemia? Raus les recuerda: "Dios quiere trabajar a través de ti, Dios usa gente imperfecta
para hacer grandes cosas, y así queda claro que es Dios quien lo hace, no
nosotros. Con confianza, audacia, pasión, Dios va a trabajar a través
nuestro con los jóvenes".
Lea aquí la
historia de la conversión de Randy Raus y como empezó LifeTeen
Fuente: ReL
