"Nos preocupa especialmente la redacción de la ley sobre la eutanasia", dicen los exponentes de las distintas religiones, "por el contrario, apoyamos una legislación adecuada sobre los cuidados paliativos"
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Manifiesto interreligioso: "Artesanos de la vida y la esperanza".
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Las diversas confesiones religiosas con presencia en España celebran este encuentro interreligioso con el objetivo de invitar a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a ser “Artesanos de vida y esperanza”, una de las tareas más importantes de las religiones en nuestro mundo."Artesanos de la vida
y la esperanza": este es el título del manifiesto resultante de la reunión
interreligiosa celebrada en Madrid, España, el pasado 11 de diciembre.
Participaron representantes de católicos, evangélicos, ortodoxos, judíos,
musulmanes e hindúes. En particular, el secretario general de la Conferencia
Episcopal Española (CEE), Monseñor Luis Argüello, estuvo presente.
El origen de
la reunión fue el proyecto de ley sobre la eutanasia, que pronto se someterá al
Congreso, y contra el cual la CEE ha pedido un "Día de ayuno y
oración" el miércoles 16 de diciembre. "Las diferentes tradiciones
religiosas quieren expresar su deseo de colaborar en la construcción de una humanidad
renovada, en el diálogo y la escucha recíproca con los diferentes campos del
conocimiento, para que la luz de la Verdad ilumine a todos los hombres y
mujeres que habitan nuestro mundo". De ahí el llamamiento "a los
jefes de las naciones y a los gobernantes para que construyan una sociedad
basada en el valor inviolable de la vida humana y la dignidad de la persona, y
para que rechacen las leyes que las violen". "Nos preocupa
especialmente la redacción de la ley sobre la eutanasia", dicen los
exponentes de las distintas religiones, "por el contrario, apoyamos una
legislación adecuada sobre los cuidados paliativos".
Al mismo tiempo, el
manifiesto proclama "la firme convicción de que la violencia y el
terrorismo se oponen al verdadero espíritu de nuestras religiones". Y
frente a esto, condenamos cualquier regreso a la violencia en nombre de
Dios". Como "arquitectos de la paz y la fraternidad", los
firmantes se comprometen "a trabajar juntos para educar a las personas en
el respeto y la estima mutua, a fin de poder construir una nueva fraternidad y
amistad social". El mismo compromiso es reafirmado por los líderes religiosos
en su cercanía "a los que sufren la miseria y el abandono y en la escucha
del grito de los descartados de nuestra sociedad", porque "el otro es
siempre un hermano". Por último, el manifiesto hace un llamamiento
al "diálogo a todos los niveles, para que la sociedad también tenga en
cuenta nuestra visión del ser humano y del mundo, para que todos nos
enriquezcamos".
Isabella Piro – Ciudad del
Vaticano
Vatican News