La Virgen María, por un privilegio especial de Dios, no experimentó la corrupción de su cuerpo y fue asunta al cielo, donde reina viva y gloriosa, junto a Jesús
Cada
15 de agosto celebramos el dogma de la Asunción de la Virgen María a los
cielos, aquí algunos puntos importantes que nos ayudarán a entender mejor esta
verdad de fe:
1.- ¿Qué es un dogma?
Un
dogma es una verdad de fe absoluta, definitiva, infalible, irrevocable e
incuestionable revelada por Dios; a través de las Sagradas Escrituras o de la
Sagrada Tradición. Luego de ser proclamado no se puede derogar o negar, ni por
el Papa ni por decisión conciliar.
Para
que una verdad se torne en dogma, es necesario que sea propuesta de manera
directa por la Iglesia Católica
a los fieles como parte de su fe y de su doctrina, a través de una definición
solemne e infalible por el Supremo Magisterio de la Iglesia.
2.- El Dogma de la
Asunción de la Virgen
Según
la tradición y teología de la Iglesia Católica, la Asunción de la Virgen es la
celebración de cuando el cuerpo y alma de María, la madre de Jesucristo, fueron
glorificados y llevados al Cielo al término de
su vida terrena. No debe
ser confundido con la Ascensión, la cual se refiere a Jesucristo.
Se
dice que la resurrección de los cuerpos se dará al final de los tiempos, pero
en el caso de la Virgen María este hecho fue anticipado por un singular
privilegio.
Este
dogma también es celebrado por la Iglesia ortodoxa.
3.- Declaración del
dogma
Desde
1849 empezaron a llegar a la Santa Sede diversas
peticiones para que la Asunción de la Virgen sea declarada doctrina de la fe.
Fue el Papa Pío XII quien el 1 de noviembre de 1950, publica la Constitución
Apostólica Munificentissimus Deus que declara como dogma de fe la Asunción de
la Virgen María con estas palabras:
“Después
de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del Espíritu de
la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su
peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y
vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta
Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad de nuestro
Señor Jesucristo, de los bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo y con la
nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado,
que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, terminado el curso de su
vida terrena fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial”.
4.- Importancia de la
Asunción de la Virgen
Esta
fiesta tiene un doble objetivo: La feliz partida de María de esta vida y la
Asunción de su cuerpo al cielo. La respuesta a por qué es importante para los
católicos, la encontramos en el Catecismo de la
Iglesia Católica, que dice: "La Asunción de la Santísima Virgen constituye
una participación singular en la Resurrección de su Hijo y una anticipación de
la resurrección de los demás cristianos" (#966).
La
importancia que tiene para todos nosotros la Asunción de la Virgen se da en la
relación que esta tiene entre la Resurrección de Jesucristo y nuestra
resurrección. El que María se halle en cuerpo y alma ya glorificada en el
Cielo, es la anticipación de nuestra propia resurrección, dado que ella es un
ser humano como nosotros.
5.- ¿Dormición o Muerte
de María?
La
Escritura no da detalles sobre los últimos años de María sobre la tierra desde
Pentecostés hasta la Asunción, solo sabemos que la Virgen fue confiada por
Jesús a San Juan. Al declarar el dogma de la Asunción de María, Pío XII no
quiso dirimir si la Virgen murió y resucitó enseguida, o si marchó directamente
al cielo. Muchos teólogos piensan que la Virgen murió para asemejarse más a
Jesús pero otros sostienen la Dormición de la Virgen, que se celebra en Oriente
desde los primeros siglos.
En
lo que ambas posiciones coinciden es que la Virgen María, por un privilegio
especial de Dios, no experimentó la corrupción del su cuerpo y fue asunta al
cielo, donde reina viva y gloriosa, junto a Jesús.
Por
Liliana Montes
Fuente:
ACI
