LA AGENDA DE SANTA TERESA DE CALCUTA, FULTON SHEEN Y J.R.R. TOLKIEN

Santa Teresa de Calcuta, Fulton Sheen, y J.R.R. Tolkien, tenían una bien deliberada agenda y se apegaban a ella durante los años

En nuestro ocupado, y frenético mundo es una maravilla como todos logramos que las cosas se hagan. Estos días están llenos hasta el tope y a veces quisiéramos tener que dormir para poder lograr que las cosas se hagan.

Al querer agregar una oración dentro de la mezcla, apenas logramos colar un "Padre Nuestro" antes de que nuestros ojos se cierren al final del día. 

La propuesta de orar por cinco minutos parece desalentadora. Sin embargo, si vemos las vidas de Madre Teresa, Fulton Sheen y J.R.R. Tolkien, veremos que aún las personas más ocupadas en el mundo fueron capaces de encontrar tiempo para orar, no sólo cinco minutos, sino incluso más de una hora completa.

¿Cómo lo hacían? Bueno, veamos a cada una de sus agendas para darnos cuenta.

Santa Teresa de Calcuta

Veamos la agenda diaria de las misioneras de la caridad de la Madre Teresa.

  • 4:30-5:00 Despertarse y aseo personal
  • 5:00-6:30 Oración y misa
  • 6:30-8:00 Desayuno y hacer la limpieza
  • 8:00-12:30 Trabajar para los pobres
  • 12:20- 2:30 Almuerzo y descanso
  • 2:30-3:00 Lectura espiritual y meditación
  • 3:00-3:15 Hora del té
  • 3:15-4:30 Adoración
  • 4:30-7:30 Trabajar para los pobres
  • 7:30-9:00 Cena y hacer la limpieza
  • 9:00-9:45 Oraciones nocturnas
  • 9:45 Hora de dormir

En particular, la Madre Teresa siempre señalaba la importancia de una Hora Santa diaria. Era una parte vital de su apretada agenda, ella escribió:

"Yo hago una Hora Santa cada día en la presencia de Jesús en el Santísimo Sacramento. Todas las hermanas de Las Misioneras de la Caridad hacen una Hora Santa también, porque encontramos que a través del día, esa Hora Santa se manifiesta en el amor más íntimo con Jesús, nuestro amor por otros se ve incrementado y nuestro amor por los pobres más compasivos. Nuestra Hora Santa Diaria es nuestra oración familiar donde nos juntamos y oramos el Rosario frente al Santísimo Sacramento expuesto durante la primera media hora y en la segunda media hora oramos en silencio. Nuestra adoración ha duplicado el número de nuestras vocaciones. En 1963, estábamos haciendo una Hora Santa semanal juntas, y no fue hasta 1973, cuando comenzamos nuestra Hora Santa diaria, que nuestra comunidad comenzó a crecer y a florecer".

Venerable Fulton Sheen

El Arzobispo Fulto también era devoto de la hora santa y se aseguraba de nunca perdérsela. Él había hecho la resolución el día de su ordenación, de que haría de esto una prioridad. Él escribió en "Tesoros de Barro", lo siguiente:

"He resuelto pasar una hora continua Hora Santa de manera continua en la presencia de nuestro Señor en el Santísimo Sacramento".

Para un obispo tan ocupado y un orador tan popular como era Fulton Sheen, esta no era una tarea fácil. El admite que era difícil. Leamos a continuación lo que escribió al respecto:

"¿Una Hora Santa es difícil? A veces parece que ese es un poco difícil; probablemente significa que tengamos que dejar a un lado algunos compromisos sociales, O levantarnos una hora más temprano, pero en total nunca ha sido un sacrificio para mí, sino un gozo... Una difícil hora santa recuerdo que ocurrió cuando tome un tren de Jerusalén el Cairo. El tren salía a las 4:00 de la mañana; eso significaba que tenía que levantarme muy temprano. En otra ocasión en Chicago, solicité permiso un pastor para ir a su Iglesia a tener mi Hora Santa entre las siete y las ocho de la noche, hora en que la Iglesia normalmente se cierra. A él se le olvidó que me lo había autorizado y estuve ahí por dos horas tratando de encontrar una forma de salir. Finalmente tuve que saltar por una pequeña ventana y caí sobre el depósito de carbón afuera de la iglesia. Esto asustó al cuidador, que finalmente vino en mi ayuda... Al principio mi sacerdocio yo hacía una hora santa durante el día o la noche. A medida que los años pasaban y mi agenda se volvía más apretada, yo hacía la hora santa más temprano en la mañana generalmente antes de la Santa Misa".

J.R.R. Tolkien

Parece un poco raro que lo veamos incluido entre este grupo. Sin embargo, este profesor, creador del vasto mundo de El Señor de los Anillos, era también un devoto padre y un gran católico. Durante la mayoría de su vida trabajó a tiempo completo como profesor y al mismo tiempo escribía su historia mitológica completa de El Señor de los Anillos durante su tiempo libre.

¿A qué horas lo hacía? Cuando todos los demás se encontraban ya en cama, Tolkien ponía un poco más de leña al fuego y se iba trabajar. Él no quería dejar que las aventuras de la era medieval se interpusieron entre sus labores de esposo y padre.

Él trataba de mantener un balance entre sus labores familiares, las metas de trabajo y su deseo de crear un vasto mundo mitológico. Aquí está el momento más apretado de su ocupada agenda:

"Comenzaba al salir el sol, temprano montando la bicicleta hacia una cercana Iglesia Católica con sus hijos Michael y Christopher. Después de eso, volvían en bicicleta a comer el desayuno que Edith les ha preparado. La mañana transcurría mientras se reunía con varios alumnos y daba clases en Oxford, luego volvía a casa para tener el almuerzo con su familia. Tolkien de manera muy amable se interesaba por las actividades de sus hijos y hacía uso el tiempo que tenía para entablar conversaciones con ellos. Después de almuerzo, Tolkien ocupaba su tiempo en varias reuniones que acortaban sus cenas y el final del día en su estudio trabajando en las últimas aventuras de la edad media. De hecho, la mayoría de sus historias eran escritas, bien temprano en horas de la mañana cuando el resto de la familia aún no había levantado." (Crisis Magazine, J. R. R. Tolkien: La Biografía)"

Por supuesto hay una frase famosa de Tolkien al respecto del Santísimo Sacramento:

"De la oscuridad de mi vida, donde hay tanta frustración, pongo ante ti una cosa para que ames en esta tierra: El Santísimo Sacramento.... Allí encontrarás romance, gloria, honor, fidelidad y el verdadero camino de todos tus amores en la tierra" (Las cartas de J. R. R. Tolkien)

Así que como puedes ver, estas tres diferentes y ocupadas personas tenían una bien deliberada agenda y se apegaban a ella durante los años. El truco es ¿cómo podemos imitar sus ejemplos y hacer una agenda diaria que balancee la fe, la Familia y el trabajo?

Redacción: Manuel Rivas, 

Fuente: PildorasdeFe.net