EL QUE SIEMBRA QUIERE QUE TODAS
LAS SEMILLAS DEN FRUTO. PARA ESO LAS PLANTA. Pero ¿es siempre así? La verdad es
que aunque todos tenemos la semilla de la gracia de Dios en nuestra alma, en la
época de crecimiento y merecimiento, que es nuestro paso por la tierra,
observamos que hay unos que dan más frutos que otros. ¿cómo es eso? mira el
video.
P. EVARISTO DE VICENTE