¡¡¡Uffff,
ordenar!!!
Hola,
buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Hace
unos días nos ha tocado ordenar la sala de trabajo porque nos regalaban una
nueva máquina y había que hacerle sitio.
Al
mirar la sala me parecía imposible encontrar un hueco, porque, todo lo que hay,
de nada podíamos prescindir. Pero, hablando con una amiga, me dijo que “todo lo
que hace tres años no he tocado, perfectamente puedo prescindir de ello”; por
tanto, que lo retirase y así vería cómo salían sitios nuevos.
Volví
a la sala y empecé a mirar. Efectivamente, había cosas que las había guardado
por si acaso, piezas de repuesto para máquinas (y esas máquinas se rompieron y
ya no las tenemos), papeles usados para aprovecharlos en momentos de reciclar,
pero nunca llegan esos momentos... y así un montón de cosas que no solo
llevaban 3 años paradas, sino que había cosas que también llevarían hasta 10.
Lo quité todo y salió un montón de espacio, así que pudimos colocar la nueva
máquina.
Cuando
quedó acabada la sala de trabajo, me senté en una silla a observarla. La
preside un cuadro del Buen Pastor y, mirándole, me daba cuenta de que hay
muchas cosas en nuestra vida de las que perfectamente podemos prescindir, y
que, si somos capaces de deshacernos de ellas, hacemos cabida a lo nuevo.
“Jesús
se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos”
(Flp 2,7). Aquí está el misterio que tanto nos cuesta entender.
Suelta
en Cristo todo aquello que ocupa lugar en tu corazón y no te llena de vida.
Mírale
en la Cruz y entrégale todo: rencor, resentimiento, tristeza, depresión,
angustia, miedo... déjalo en la Cruz de Cristo para que Él te lo resucite. Si
se lo entregas, Jesús va a hacer cabida en tu corazón, te lo va a transformar
en amor, comprensión, misericordia, alegría... porque Cristo no te vacía para
no darte nada; al revés, siempre te llena, y te llena con vida.
Hoy
el reto del amor es desprenderte de seis cosas: tres que tengas en tu corazón
que te estén pesando y dárselas a Cristo, y tres cosas materiales que no has
utilizado en los tres últimos años, dáselo a alguien que lo necesite.
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
