Que
Dios les conceda ser portadores de su misericordia, ternura y amor los unos por
los otros
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El Papa con chicos
y jóvenes del Centro Social Padre David de Oliveira Martins de Braga
(Vatican
Media)
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Así
el Santo Padre se dirigió a los chicos y jóvenes del Centro Social “Padre David
de Olveira Martins» de Braga, Portugal, una Institución de Solidaridad Social
que nació a principios de los años cincuenta, proporcionando protección y
refugio a huérfanos, niños pobres y abandonados y ayudando a los ancianos en
sus últimos años de vida.
Una
agenda llena la del Papa Francisco en el sábado 28 de setiembre en el Vaticano.
Entre las citas del día, el encuentro con los chicos y jóvenes del Centro
Social «Padre David de Oliveira Martins» de Braga, Portugal.
La revolución de la
ternura, un regalo de Dios
En
el saludo afectuoso que el Papa les dirigió al recibirlos en la pequeña aula
del Aula Pablo VI, agradeció ante todo la presentación del Centro Social de
Ruuílhe el cual el pontífice llamó un “hermoso don de Dios”:
“El
mismo – dijo – es sobre todo el fruto de la oferta de la gente humilde y
generosa en respuesta al llamado del Padre David de Oliveira Martins No pedía
para sí mismo, sino para sus hermanos, que tendían los brazos en busca de
ayuda. Dios le dio la gracia de tocar el corazón de los pobres y humildes,
desencadenando por doquier la revolución de la ternura, bajo la bandera de los
‘Niños del Padre David’. Desde Roma, va mi abrazo a las personas asistidas y a
los asistentes de la Institución en sus diversas valencias al servicio de los
niños, de los jóvenes, de los pobres y de los ancianos. Como embajadores del
amor que tenéis a la Iglesia y del que nutrís por mí, habéis enviado a los más
pequeños. ¡Gracias, Padre Manuel Joaquim!”
«¡Ustedes son de Cristo!»
El
Pontífice les indicó que el camino que están realizando los lleva a “mirar
juntos” hacia el futuro, “no solos”, dado que - les recordó citando a san
Pablo- “el presente o el futuro es todo de ustedes”, “pero ustedes son de
Cristo y Cristo es de Dios”.
“¡Ustedes
son de Cristo! Este es el sentido profundo de vuestra historia hasta el día de
hoy, pero es sobre todo la clave para afrontar el futuro. Sean siempre de Cristo
en la oración, al cuidado de sus hermanos y hermanas más pequeños. No tengan
miedo de participar en la revolución a la que Él los llama: la revolución de la
ternura. Cristo camina con ustedes y los guía”.
Nunca dejen que el pasado
determine sus vidas
Antes
de saludarlos de una manera más personal, el Santo Padre aseguró a todos y a
cada uno su “afectuosa solidaridad”:
“Nunca
dejen que el pasado determine sus vidas – les animó. Siempre miren hacia
adelante. Trabajen y luchen para lograr las cosas que quieren. Y que ninguno de
ustedes se sienta nunca solo; en verdad, corresponde a cada hombre, creado a
imagen de Cristo, hacerse cercano a su prójimo. Que Dios les conceda ser
portadores de su misericordia, ternura y amor los unos por los otros. Y que
bendiga al Centro Social Padre David, con todos los que lo albergan y con todos
los que lo administran, energizan y apoyan. Yo rezo por ustedes, ustedes recen
por mí. ¡Gracias!”, concluyó.
Griselda
Mutual – Ciudad del Vaticano
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