13 Dom. T. Ordinario (Ciclo C)
MONICIÓN DE ENTRADA
Buenos
días, sed bienvenidos a la celebración del día del Señor.
Aunque
desde hace unas semanas hemos entrado en el tiempo litúrgico ordinario, sin
embargo las celebraciones dominicales han estado dirigidas a dos grandes
solemnidades: la Santísima Trinidad y el Corpus Christi.
Hoy,
con la celebración de este domingo, retomamos verdaderamente el tiempo
ordinario; el evangelio de san Lucas nos acompañará hasta el próximo tiempo de
adviento, a comienzos del mes de diciembre.
Que
las celebraciones dominicales nos ayuden a seguir a Cristo en nuestra vida
cotidiana. Y ahora, dispongámonos a celebrar con fe esta Eucaristía.
MONICIÓN A LAS LECTURAS
Ser
discípulo de Jesús es haber escuchado su llamada y haber aceptado seguirle por
los caminos de la vida.
Y,
sin embargo, cómo nos cuesta ir tras su seguimiento; cómo nos cuesta poner
nuestra vida en sus manos y dejar que él la conduzca por dónde quiera.
Las
lecturas que hoy se nos proclaman, en cierto modo, son un examen de nuestro
discipulado. Escuchémoslas con atención y dejemos que ellas pongan de
manifiesto la calidad de nuestro seguimiento de Cristo.
ORACIÓN DE LOS FIELES
A
cada petición respondemos: ¡Bendícenos con tu gracia, Señor!
-
Por el Papa, los obispos, los sacerdotes, por los que en la Iglesia están
investidos con el misterio pastoral, para que su modo de ejercerlo sea un
verdadero testimonio de Cristo. OREMOS.
-
Por los políticos de nuestro país, para que lejos de alentar las tensiones
entre los territorios y entre los ciudadanos, busque la concordia y el bien
común. OREMOS.
-
Por los jóvenes que escuchan la llamada del Señor, para que confiados en su
Palabra y apoyados en la compañía de Cristo respondan con generosidad. OREMOS.
-
Por las familias que en este fin de semana empiezan las vacaciones, por
aquellas otras que no las pueden disfrutar, para que unas y otras emplen el
verano para profundizar en su vida de fe. OREMOS.
-
Por las personas que tienen algún tipo de minusvalía física o psíquica, para
que con la ayuda de la gracia reconozcan su dignidad, acepten su situación y
hagan su aportación personal al proceso humanizador de nuestra sociedad.
OREMOS.
-
Por los que celebramos esta Eucaristía, para que cada uno de nosotros respondamos
con generosidad a la llamada personal que Jesús nos hace. OREMOS.
ORACIÓN FINAL
Gracias,
Señor, Jesús,
porque
nos has mirado a cada uno de nosotros,
has
pronunciado nuestro nombre
y
nos has llamado a tu seguimiento.
Gracias,
porque ésta es la mejor expresión del amor
que
tienes para con nosotros.
Señor,
danos la gracia de tu Espíritu,
que
ella nos ayude a escuchar tu llamada,
que
ella nos lleva a no poner pretextos
y
que nos mueva a ser generosos en la respuesta.
Bien
sabemos, Señor,
que
en ello nos va la felicidad y aún la vida.
Espíritu
Santo, Espíritu de libertad y de amor,
realiza
en nosotros la misma obra
que
realizaste en la humanidad de Cristo:
abre
nuestros oídos a su llamada,
mueve
nuestro corazón a su seguimiento,
haznos
generosos en la obediencia
y
conformanos con él
para
llegar a ser verdaderos hijos del Padre
y
hermanos de nuestros prójimos.
Santo
Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal,
Ten
piedad de nosotros.
Amen.
