La
fuerza renovadora y transformadora de la Resurrección podrá llegar a todos
haciendo de Brasil una nación más fraterna y justa, dijo el Santo Padre
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“Que
los que hagan política antepongan el bien común a sus intereses privados, que
no se dejen intimidar por los grandes poderes financieros y mediáticos, que
sean competentes y pacientes al afrontar los problemas complejos, disponibles
en escuchar y aprender en el diálogo democrático, conjugando la búsqueda de la
justicia con la misericordia y la reconciliación”, afirmó el Papa en su mensaje
a los obispos brasileños
Como
es tradición la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, CNBB, abre
oficialmente hoy miércoles de ceniza la Campaña de Fraternidad que este año
lleva por tema: “Fraternidad y políticas públicas”, con el lema “Sión será
redimida con el derecho, los repatriados con la justicia”
El
Papa ha enviado un mensaje a los obispos en los que les recuerda en primer
lugar que en este tiempo de Cuaresma, estamos invitados a prepararnos, a través
de la práctica penitencial del ayuno, de la limosna y la oración a celebrar la
victoria del Señor Jesús del pecado y de la muerte. Y la Campaña de la
Fraternidad ilumina e integra estas prácticas como componentes de un camino
personal y comunitario hacia la Pascua de Cristo, proponiendo a los cristianos
brasileños el horizonte de las “políticas públicas”.
No
obstante, dijo el Pontífice, cuando se entiende por política pública, en
sentido primario como una responsabilidad del estado, que garantiza el
bienestar común de los ciudadanos, todas las personas, añadió, deben sentirse
protagonistas de las iniciativas y acciones que promueven “El bien común que
abarca las condiciones de la vida social que permiten al hombre, a la familia y
la asociación conseguir más perfecta y rápidamente su propia perfección”.
(Gaudium et spes, 74).
El Papa: “La política. Una
noble forma de caridad”
A
todos aquellos que se dedican formalmente a la política, una noble forma de
caridad como la han definido los Pontífices desde Pío XII, a todos ellos, se
les pide que vivan con pasión su servicio a los pueblos, vibrando con las
fibras íntimas de su etos y de su cultura, solidarios con su sufrimiento y
esperanzas. “Que sean políticos que antepongan el bien común a sus intereses
privados, que no se dejen intimidar por los grandes poderes financieros y
mediáticos, que sean competentes y pacientes al afrontar los problemas
complejos, disponibles en escuchar y aprender en el diálogo democrático,
conjugando la búsqueda de la justicia con la misericordia y la reconciliación”,
afirmó.
Reflexionando
y dirigiendo una oración a las políticas públicas, el Papa desea que este
camino cuaresmal, a la luz de la Campaña de la Fraternidad, ayude a todos los
cristianos a tener ojos y corazón abiertos para ver en los hermanos necesitados
la “carne de Cristo” que espera ser reconocido, tocado y asistido con atención
por todos. De esta manera, dijo el Santo Padre, la fuerza renovadora y
transformadora de la Resurrección podrá llegar a todos haciendo de Brasil una
nación más fraterna y justa.
Cristianos deben
participar en forma más activa en la sociedad
En
su mensaje el Papa dijo que los cristianos, inspirados en el lema de la
campaña, y siguiendo el ejemplo del Maestro divino que no “vino para ser
servido sino para servir” (Mt 20,28), los cristianos deben buscar una
participación más activa en la sociedad como forma concreta de amor hacia el
prójimo, que permita, dijo, la construcción de una cultura fraterna basada en
el derecho y en la justicia. Y retomando el Documento de Aparecida, Francisco
recordó que son los laicos del continente, conscientes de su llamado a la
santidad, en virtud a su vocación bautismal, que deben actuar como levadura
para construir una ciudad según el proyecto de Dios.
Una efemérides especial
Y
en un día de como hoy, San Romero, recordaba la importancia de la
Cuaresma. Era el 5 de febrero de 1978. "El miércoles de esta
semana es el Miércoles de Ceniza, día en que se inaugura ese gran retiro
espiritual de la Iglesia, que se llama la CUARESMA. Cuarenta días, que quieren
imitar los cuarenta días en que Jesús estuvo ayunando en el desierto,
preparándose para su vida pública"
Patricia
Ynestroza-Ciudad del Vaticano
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