El
nuevo santo Óscar Arnulfo Romero meditaba con frecuencia la súplica de Cristo
sobre la unidad: "Que todos sean uno, como Tú Padre, en mí y yo en Ti”
Ofrecemos
un texto del prelado del Opus Dei, Mons. Fernando Ocáriz, sobre la vida santa
de Pablo VI, Mons. Óscar Arnulfo Romero y otras personas que serán canonizadas
este domingo 14 de octubre.
Los
nuevos santos Pablo VI y Óscar Arnulfo Romero fueron dos pastores plenamente
entregados al servicio de la Iglesia y de su tiempo, incansables promotores de
la unidad y de la fraternidad. Las canonizaciones del próximo domingo suponen
una gozosa invitación para implorar al Señor que conceda, conserve e incremente
en todos estos dones esenciales.
El
Papa santo Pablo VI trabajó continuamente por la comunión en la Iglesia y por
la unidad entre todos los cristianos, asociando siempre al deseo de renovación
espiritual una total fidelidad al Evangelio. Su servicio a los diversos
pontífices, previo a su posterior misión como sucesor de Pedro, es un luminoso
ejemplo de cómo buscar la sintonía con el Papa, con los demás pastores y con
todos los fieles en la Iglesia. Usando una oración que el santo pontífice
compuso en 1972, podemos pedir a Dios que “abra todavía más nuestro espíritu y
nuestro corazón para las exigencias concretas del amor a todos nuestros
hermanos, para que seamos, cada vez más, artífices de la paz”.
El
nuevo santo Óscar Arnulfo Romero meditaba con frecuencia la súplica de Cristo
sobre la unidad: "Que todos sean uno, como Tú Padre, en mí y yo en Ti”. La
denominaba “la unidad verdadera” y solía recordar: “la desunión en la Iglesia
es triste, hermanos, es el antisigno de Cristo” (homilía del 30 de abril de
1978). Le urgía la comunión en la Iglesia: de los católicos entre sí y de todos
con el Santo Padre. A él, que quiso tanto a su pueblo, pedimos especialmente
también que interceda por la unidad y el respeto entre todos los salvadoreños y
por la superación del flagelo de la violencia.
El
Papa Francisco canonizará también este domingo a los sacerdotes Francesco
Spinelli y Vicenzo Romano, a las religiosas Maria Katharina Kasper y María
Ignacia de Santa Teresa y al joven laico Nunzio Sulprizio. Ahora que la Iglesia
medita sobre la fe y el discernimiento vocacional de los jóvenes, acudamos a
los siete nuevos santos para pedir a Dios que conceda amplitud de horizontes a
los jóvenes y que el mensaje de Jesús siga llegando a muchos chicos y chicas
que puedan decidirse a seguirle generosamente por los distintos caminos que
existen en la Iglesia.
Mons. Fernando Ocáriz
Prelado del Opus Dei
Fuente: Opus Dei
