Un
paso por delante
Hola,
buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
El
otro día vino a buscarme sor Puri, la hermana más mayor de la Comunidad.
Necesitaba “apoyo técnico” para el mantenimiento de la capilla de la Virgen. Se
trata de una capilla que hay en la huerta, y que sor Puri tiene engalanada con
un montón de tiestos.
A
lo largo de la primavera y el verano, los abona, los poda, ¡les tiene a mimo!
Y, claro, las plantitas responden visiblemente felices, pues todo el tiempo
lucen sus mejores flores.
Pero,
claro... ¡llega el invierno! Nuestra hermana me contó que había preparado un
sitio para los tiestos en un cobertizo, pero necesitaba que alguien se los
llevase.
En
el primer hueco libre que tuve, me presenté con la carretilla en la capilla.
Cargué unos cuantos tiestos y, al llegar al cobertizo... ¡qué sorpresa! Sor
Puri había preparado una mesa junto a la ventana, la había cubierto con
plástico para regar sin estropearla, ¡y hasta había puesto tacos de madera para
crear diferentes alturas, y que a todas las plantas les diese la luz!
Me
encantó ver el cuidado y esmero que brillaba en el improvisado “hogar de
invierno”. De pronto me di cuenta de que, ¡así es el Señor!
Sor
Puri ha debido de estar preparando el refugio las últimas semanas,
¡adelantándose al frío! Conociendo el clima, ha ido por delante. Y, ¿acaso
Jesucristo no es el Señor del tiempo?
Cuando
habla de que el Padre nos cuida, Jesús concluye diciendo: “por tanto, no os
preocupéis por el mañana ...” (Mt 6, 25). ¡El futuro es cuestión de confianza!
Él
conoce lo que sucederá mañana, pero no observa el porvenir de brazos cruzados:
Cristo va delante de nosotros para que, cuando lleguemos, le encontremos. Como
dice el papa Francisco, ¡Jesús nos “primerea”!
No
sabemos qué va a suceder en una semana. El agobio no hará que el tiempo vaya
más deprisa o despacio. Nuevas situaciones, cambios inesperados... ante la
incertidumbre, el vértigo nace rápido. Sin embargo, ¡es el momento de crecer en
confianza!
Vayas
hacia donde vayas, puedes caminar tranquilo: Cristo va por delante, ¡te espera!
Y, con Él, todo estará bien.
Hoy
el reto del amor es vivir el presente. Para eso, ¡nada mejor que dejar el
futuro en manos de Cristo! Te invito a que este domingo le entregues tu reloj
al Señor. No hace falta que te lo quites de la muñeca o que apagues el móvil...
basta con que, en un momento del día, disfrutes de lo que estés haciendo, sin
preocuparte de lo que harás después. Cristo cuida de tu futuro, ¡y quiere que
vivas al máximo el presente que te ha preparado! ¡Feliz día!
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
