COLABORACIÓN DE JUAN CARLOS CARVAJAL PARA ESTE DOMINGO

30 Domingo Tiempo Ordinario (Ciclo B)
MONICIÓN DE ENTRADA
Buenos días, hermanos, sed bienvenidos a la celebración de la familia de Dios.
Como cada domingo al iniciar nuestra celebración dominical, hemos pronunciado sobre nosotros el nombre de Dios-Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, y hemos hecho sobre nosotros la señal de la cruz.
Con este signo y con estas palabras tan sencillas nos hemos constituidos en Asamblea santa, en Pueblo sacerdotal. Nunca daremos suficientemente gracias por participar en la celebración de los hijos de Dios.
Dispongámonos a participar en el Banquete que Cristo nos prepara.

MONICIÓN A LAS LECTURAS

No es lo mismo mirar que ver. La mayoría de nosotros miramos muchas cosas, las observamos con los ojos de la cara; pero, si somos sinceros, hemos de reconocer que nos cuesta “verlas” en profundidad, nos cuesta comprender su significado y el sentido que tienen en el plan de Dios.
En cierto modo, respecto a la fe, todos somos un poco ciegos, necesitamos que nos abran los ojos para poder reconocer la salvación de Dios.
Estemos atentos a las lecturas que hoy se nos proclaman, Jesús viene a abrirnos los ojos. Su gracia nos dan la capacidad para reconocerlo como nuestro Maestro y Señor.

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada petición respondemos: ¡Señor, danos los ojos de la fe!

- Por los pastores de la Iglesia, por el Papa, los obispos y sacerdotes, para que por su predicación de la Palabra ayuden a sus hermanos a ver con ojos de fe. OREMOS.

- Por nuestros gobernantes, para que lejos de promover la división entre nuestro pueblo busquen la justicia y la concordia. OREMOS.

- Por las naciones que viven bajo regímenes totalitarios, para que la providencia divina les conduzca por caminos que llevan a la libertad. OREMOS.

- Por los hombres y mujeres que buscan el sentido de sus vidas, para que encuentren testigos del Evangelio que les reflejen la luz de Jesucristo, Maestro y Señor. OREMOS.

- Por todos nosotros que participamos de la Eucaristía dominical, para que trasformados por la comunión con Cristo seamos reflejo de su presencia allí donde nos encontremos. OREMOS.


ORACIÓN FINAL

Gracias, Jesús, Hijo del Padre,
porque por tu encarnación
has andado nuestros caminos
y te has convertido en la Luz de nuestras vidas.
Tú te has acercado a cada uno de nosotros,
nos has iluminado con tu rostro
y has roto nuestra ceguera.

Señor, con tu Iglesia, que nos ha predicado tu Palabra,
te confesamos como Luz del mundo,
Aquel que tiene poder sobre las tinieblas
y sobre los hombre irradia
el resplandor de la gloria divina.

¡Oh, buen Jesús!, con humildad te pedimos,
que nos hagas testigos tuyos,
difusores en nuestras vidas
de la luz que de Ti hemos recibido.

Señor, que no nos asuste visitar a nuestros hermanos
cuando están en tinieblas,
que tengamos el arrojo de pronunciar tu Palabra
confiando que será la luz de su gracia
la que rompa su ceguera.
Amén.