La
Virgen María, la primera y perfecta discípula del Señor
En
el Ángelus del XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario, el Papa Francisco invitó a
dirigir la mirada a la Madre de Dios y en oración pedirle que nos enseñe a
seguir el camino del verdadero discípulo de Jesús. “La Virgen María, la primera
y perfecta discípula del Señor”.
“Que la Virgen María, la primera y perfecta
discípula del Señor, para que nos ayude a seguir el ejemplo de los nuevos
santos”, lo dijo el Papa Francisco en su alocución antes de rezar la oración
mariana del Ángelus del XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario, Domingo en el cual
el Obispo de Roma celebró la Santa Misa con el rito de canonización de siete
beatos, entre ellos, el Papa Pablo VI y Mons. Óscar Romero, dos sacerdotes, un
joven laico y dos religiosas.
Agradecimiento a las Delegaciones
Después de haber realizado el rito de
canonización y antes de concluir esta Santa Misa, el Santo Padre quiso saludar
y agradecer a todos los presentes en la Plaza de San Pedro. “Agradezco a mis
hermanos Cardenales y a los numerosos Obispos y sacerdotes provenientes de todo
el mundo – expresó el Pontífice – así como, mi más sincero agradecimiento a las
Delegaciones oficiales de muchos países, que han venido a rendir homenaje a los
nuevos Santos, que han contribuido al progreso espiritual y social de sus
respectivas naciones. En particular, saludo a Su Majestad la Reina Sofía, al
Presidente de la República Italiana, a los Presidentes de Chile, de El Salvador
y de Panamá”.
Del
Arzobispado de Canterbury y el Mundo
Además, el Papa Francisco dirigió un
pensamiento especial a Su Gracia Rowan Williams y a la delegación del
Arzobispado de Canterbury, con profunda gratitud por su presencia en esta
celebración. “Mi saludo a todos vosotros, queridos peregrinos – señaló el Papa
– así como a todos los que siguen por la radio y la televisión. En particular,
saludo al numeroso grupo de ACLI, que ha permanecido muy agradecido al Papa
Pablo VI”.
María, la
primera y perfecta discípula del Señor
Antes de concluir su alocución, el Obispo
de Roma invitó a todos a dirigir la mirada a la Madre de Dios y en oración
pedirle que nos enseñe a seguir el camino del verdadero discípulo de Jesús. “Y
ahora nos dirigimos en oración a la Virgen María, la primera y perfecta
discípula del Señor, para que nos ayude a seguir el ejemplo de los nuevos
santos”.
Renato
Martínez – Ciudad del Vaticano
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