Mons.
Rolando Álvarez, obispo de la diócesis de Matagalpa recordó una vez más la
cultura del diálogo, lo dijo en su homilía en la Catedral San Pedro de
Matagalpa el fin de semana pasado
Nicaragua,
un pueblo donde por las noticias que nos llegan, le fe en Dios les da fuerza y
ya no tiene miedo a la represión. Un pueblo que quiere una Nicaragua libre de
violencia, y los medios que usa el pueblo son banderas, flores, música y
globos. Ellos han usado armas, golpes, represión, encarcelamientos y secuestros.
El pueblo no quiere venganza, quiere sólo que Ortega los deje libre. Que se
vaya, que permita elecciones libres, para que Nicaragua vuelva a tener un
gobernante elegido por el pueblo.
Cultura de Diálogo para
Nicaragua
La
cultura de diálogo, dijo Mons. Rolando Álvarez, obispo de la diócesis de
Matagalpa, logra imperar en una sociedad donde el servicio a la fraternidad
universal sea lo primordial y prive sobre cualquier otro interés. Para ello
Mons. Álvarez dijo que es necesaria una sociedad donde se respete la igual
dignidad de cada persona humana y entonces, donde no hayan dominados ni
dominadores. Una sociedad donde se respeten las libertades fundamentales
de todo ser humano y entonces donde no hayan sometidos ni sometedores.
También,
para incentivar una cultura del diálogo es necesaria una sociedad donde se
respete la justicia y equidad social y entonces donde no hayan excluidos ni
excluyentes. Una sociedad, dijo Mons. Álvarez, donde se trabaje por el
bien común y entonces donde no haya brechas insoportables entre mayorías que
casi no tienen nada y minorías que casi lo tengan todo. Una sociedad
donde se respete la vida en todas sus etapas y formas y entonces donde no haya
ni aniquilados ni aniquiladores.
Un
decálogo hecho por el obispo de Matagalpa, que merece ser publicado no una vez,
pues las noticias positivas deben imperar contra las negativas. El prelado dice
que para que haya una cultura de diálogo, es necesario una sociedad donde se
respete al otro con sus diferencias e idiosincrasia y entonces donde no hayan
marginados ni marginadores.
“Una
sociedad donde nos reconozcamos todos, hijos de una misma Patria y entonces
donde no hayan descartados ni descartantes. Una sociedad donde no nos tengamos
miedo y entonces donde no haya ni amenazados ni amenazadores. Una sociedad
donde lo primero sea nuestra historia y entonces donde no hayan vencidos ni
vencedores. Una sociedad donde se promueva el desarrollo integral del ser
humano y entonces donde no hayan ni últimos ni primeros”.
La oposición pide urgentemente
que vuelva el diálogo Nacional
El
partido opositor Ciudadanos por la Libertad (CxL) consideró "urgente"
la instalación del diálogo nacional en Nicaragua, que se encuentra suspendido
desde hace más de tres meses, "para no seguir enterrando a más jóvenes"
en el marco de la crisis sociopolítica que vive el país. Así lo dijo a periodistas la
presidente nacional de CxL, Kitty Monterrey, quien lamentó la muerte del
adolescente Matt Romero, el domingo pasado, mientras participaba en la marcha
opositora denominada "Somos la voz de los presos políticos".
Monterrey
aseguró que su organización política desde el inicio fue firme en apoyar el
diálogo nacional y sobre todo el papel de la Conferencia Episcopal de
Nicaragua, como mediadora y testigo. Advirtió que "toda una
generación" de jóvenes están presos o en el exilio por protestar contra el
Gobierno de Daniel Ortega "y esto se tiene que detener y la única forma es
dialogando".
A
su juicio, un nuevo diálogo tiene que ser reconstruido, inclusivo y
representativo de la población, "donde realmente estén actores que puedan
contribuir", para que haya una solución a la crisis. La Iglesia católica,
testigo y mediador del diálogo, sigue a la espera de una respuesta positiva por
parte del Gobierno para reanudar el diálogo con el que se espera encontrar una
salida pacífica a la crisis que ha dejado centenares de muertos en el país
desde abril pasado.
El cardenal tiene
esperanza que se retomará el diálogo Nacional
El
cardenal arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, en entrevista a un medio local,
dijo que la Iglesia tiene la esperanza de que se volverá el diálogo. “En un
país que puede estar convulsionado siempre se necesita el diálogo. En los años
80 se dijo que ya no se dialogaba, y al final pues si se alcanzó el diálogo. Es
la única salida a los conflictos. Como hombre de esperanza que soy, les digo
que hay que estar tranquilos”, dijo el purpurado y añadió que como Iglesia
siguen esperando, ellos son mediadores del conflicto, “el nuestro es un
servicio, no tenemos ningún interés, no queremos adquirir poder con esta
mediación”. Al final el cardenal dijo que hay que orar mucho, para que se
desbloquee la situación, y se retome el diálogo. Que podamos sentarnos a la
mesa de negociaciones.
Patricia
Ynestroza-Ciudad del Vaticano
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