Poco más de un año después
del viaje del papa Francisco a El Cairo, Egipto se muestra muy hospitalario
para los peregrinos cristianos que siguen el rastro de la Sagrada Familia
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| Mark Fischer | CC BY SA 2.0 |
“El
cristianismo forma parte de la historia de Egipto”, resume de entrada Hisham
Mohamed Bard, embajador de Egipto en Italia. Y por eso su Gobierno se declara
“orgulloso y honrado” de recibir a los peregrinos católicos. Siguiendo la
estela de varios años de Francia, Italia se dispone a organizar peregrinaciones
al país de las pirámides, siguiendo los pasos de la Sagrada Familia: Jesús,
María y José.
Segunda
nación después de Israel en entrar en la historia del nacimiento de la Iglesia,
Egipto hace mucho que es una tierra de bienvenida privilegiada para la fe
judeocristiana. Ya en el Antiguo Testamento, Isaías había profetizado que “el
Señor se dará a conocer a los egipcios, y los egipcios conocerán al Señor”. Ese
conocimiento sería providencial para evitar que el pueblo hebreo muriera de
hambre, pero no sería sin combatir, porque los faraones se negaron a dejar
partir una mano de obra barata…
Para
escapar a otra masacre, la de los Santos Inocentes por mano del rey Herodes, la
Sagrada Familia huyó llevando al Niño Jesús a Egipto. Un refugio de tres años y
medio en este país antes de regresar a Tierra Santa.
Fue
también Egipto el que acogió y vio nacer en el desierto a los primeros monjes y
ermitaños cristianos, en particular a san Antonio Abad, a partir del siglo III.
Después de siglos de persecución bajo el Imperio romano, los cristianos
deseosos de darlo todo a Cristo eligieron otra forma de combate, una
espiritual.
Todavía
hoy, esta tierra de hospitalidad y encuentros, de historia y civilización —¿no
se dice que Egipto es la nación árabe más culta?— está “herida en su propio
suelo por una violencia ciega”, según palabras del propio Pontífice, que visitó
el país hace un año para defender la religión, en particular al islam, contra
los intentos de crímenes cometidos “en nombre de Dios”. Aquel día, un ministro
egipcio precisamente había remitido una carta del presidente Abdel Fattah al
Sisi para pedir el apoyo de la Santa Sede a una peregrinación… por el camino de
la Sagrada Familia.
Desde
entonces, los peregrinos tienen la seguridad de que el Gobierno contribuirá a
la organización de su viaje. Y especialmente de su seguridad. “Damos la
bienvenida a nuestros huéspedes como si formaran parte de nuestra propia
familia”, aseguró el embajador.
Consolidar la paz regional
Como
Egipto fuera en su tiempo refugio para la Sagrada Familia, debe convertirse de
nuevo en lugar de apoyo para las poblaciones cristianas actuales, mártires como
los cristianos de Oriente, o peregrinos, como los cristianos que vienen de
Europa. Por lo tanto, para darles la bienvenida a estos cristianos con total
seguridad, se ha puesto mucho esfuerzo “al más alto nivel”, afirma el
diplomático. Según él, Egipto se levanta como un escudo contra el islamismo, no
siempre fácil de dominar en este país. La Iglesia copta pagó con la sangre de
sus hijos para saberlo, al igual que los 21 coptos masacrados en Libia por los
yihadistas. Han sido declarados “mártires de la fe y de la Patria” y sin duda
contribuyen, misteriosamente, a la actual luna de miel del Gobierno de Al Sissi
con los cristianos.
Para
el embajador de Egipto, esta peregrinación siguiendo los pasos de la Sagrada
Familia es la consecuencia lógica de la llegada del papa Francisco en abril de
2017. Entre todas las naciones árabes, en Egipto la Santa Sede cuenta con
fortalecer y consolidar la paz regional tan amenazada en esta región del
Oriente Medio.
En
El Cairo, sin falsas ilusiones ni angelismos, el Papa ofreció una brújula para
el diálogo, especificando tres orientaciones fundamentales: “el deber de la
identidad, la valentía de la alteridad y la sinceridad de las intenciones”.
Paul
de Dinechin
Fuente:
Aleteia
