Mensaje del Santo Padre a los miembros del Foro de las Asociaciones
Familiares, con motivo del 25° aniversario de fundación, recordando que la
familia es el pilar fundamental de toda sociedad
El sábado 16 de junio, el Papa Francisco recibió en
Audiencia en la sala Clementina del Vaticano a los participantes del Foro
de las Asociaciones Familiares, una entidad que celebra los 25 años de su
fundación trabajando por el fortalecimiento de la familia como pilar
fundamental para el buen desarrollo social y núcleo central de la propagación
de la fe.
El Santo Padre les agradeció por la enorme labor que realizan, promoviendo a la familia como “el eje del proyecto de Dios”, tal y como se demuestra a lo largo de toda la historia de la salvación: «por un misterioso designio divino, la complementariedad y el amor entre un hombre y una mujer, los convierten en cooperadores del Creador, el cual les confía la tarea de traer a la vida “nuevas creaturas”, tomando la responsabilidad de su crecimiento y educación», dijo el Pontífice.
La familia: el
amortiguador social más potente
En alusión a la grave crisis por la que atraviesa la familia, entendida como estructura social básica y como célula principal del cuerpo que conforma la sociedad actual, el Papa señaló que esta disfunción es fruto de las lógicas individualistas y egoístas impuestas por el mundo de hoy, que a menudo no encuentra sentido en la belleza de los lazos estables, en el compromiso con las personas, en el cuidado de los demás sin poner condiciones; no asume responsabilidades en favor del otro porque no aprecia el don de la gratuidad ni el de la entrega de uno mismo.
Por ello, el Obispo de Roma continuó explicando que
resulta difícil, en algunos contextos, comprender el valor de la familia y
se acaba concibiéndola según esas mismas lógicas que privilegian al individuo,
en lugar de las relaciones y el bien común.
Y todo ello, sin embargo, en medio de una crisis
económica que ha afectado a tantos países en los últimos años y en la cual se
ha demostrado que la familia es el amortiguador social más potente,
capaz de redistribuir los recursos según la necesidad de cada uno.
La familia debe
ser la prioridad de las instituciones civiles
Por otra parte, el Sucesor de Pedro, destacó que el principal interés de las instituciones civiles debería ser el desarrollo y la promoción de las familias; ya que, quien aprende a vivir relaciones auténticas en el ámbito familiar, tendrá mayor capacidad de aplicar estas habilidades en otros contextos como la escuela, el trabajo, la comunidad, el grupo de amigos, etc.
Y para alcanzar este objetivo de fortalecer la
familia, Francisco propuso utilizar el instrumento del diálogo y la
sensibilización, por medio de la construcción de relaciones emocionales y
espirituales profundas entre sus miembros.
Un trabajo que, precisamente, lleva adelante este
organismo desde hace 25 años, en los cuales ha realizado numerosas iniciativas
estableciendo una red de confianza y colaboración con diversas instituciones
civiles.
La alegría del
amor vivido en la familia
Por último, el Santo Padre exhortó a los participantes, a continuar con esta obra siendo promotores de propuestas que muestren la belleza de la familia, y que en cierto modo "obliguen debido a su convicción", a reconocer su importancia y su preciosidad en cada sociedad.
Antes de despedirse y de impartir su bendición
apostólica a todos los presentes y a sus familiares; el Papa los animó a
testimoniar la alegría del amor que ilustra la Exhortación Apostólica
Amoris Laetitia, donde se recogen los frutos del providencial camino
sinodal sobre la familia, culminado por parte de toda la Iglesia en 2015.
Sofía Lobos- Ciudad del Vaticano
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