En un clima de alegría y
entusiasmo, se desarrolló la audiencia del Papa Francisco a unos tres mil
chicos y chicas de la diócesis italiana, que peregrinaron a Roma
![]() |
| Audiencia del Papa Francisco a unos tres mil chicos y chicas de Brescia |
¿Estáis
dispuestos a escuchar a Jesús y cambiar algo en vosotros?
El Papa hizo hincapié en
la importancia de escuchar realmente para cambiar y recordó la cita del Sínodo
dedicado a los jóvenes
En
su discurso,
respondiendo a la pregunta de un joven que le presentó el Obispo de la diócesis
natal de Pablo VI, sobre si «realmente creen los Obispos que los jóvenes pueden
ayudar a la Iglesia a cambiar», el Santo Padre reiteró su anhelo, en especial
ante el Sínodo dedicado a los jóvenes:
«Me
importa mucho que el próximo Sínodo de los Obispos, que tratará de “Los
jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”, se prepare escuchando realmente
a los jóvenes. Y puedo atestiguar que se está haciendo. También me lo
demostráis vosotros, con el trabajo que se está llevando a cabo en vuestras
diócesis. Y cuando digo "escuchando realmente" también me refiero a
la disponibilidad para cambiar algo, para caminar juntos, para compartir
sueños, como dijo ese joven».
El sueño de Jesús es el
reino de Dios
El
Papa Francisco quiso dejarles una pregunta para que entre en sus corazones
«¿Estáis
dispuestos a escuchar a Jesús y a cambiar algo de vosotros mismos? Si
estáis aquí creo que es así, pero no puedo y no quiero darlo por sentado. Que
cada uno de vosotros reflexione para sí mismo, en su corazón: ¿Estoy dispuesto
a hacer míos los sueños de Jesús? ¿O tengo miedo de que sus sueños pueden
"perturbar" mis sueños?
¿Y
cuál es el sueño de Jesús? El sueño de Jesús es lo que en los Evangelios se
llama el reino de Dios. El reino de Dios significa amor a Dios y amor entre
nosotros, formando una gran familia de hermanos y hermanas con Dios como Padre,
que ama a todos sus hijos y se llena de alegría cuando uno que se ha perdido
vuelve a casa. Éste es el sueño de Jesús. Pregunto: ¿Estáis dispuestos a
hacerlo vuestro? ¿Estáis dispuestos a hacerlo vuestro? ¿También estáis
dispuestos a cambiar para abrazar este sueño? (Los jóvenes responden: ¡Sí!). Muy
bien»
Los Santos nos muestran
que podemos pedirle a Jesús un corazón nuevo
Tras
recordar que Jesús es muy claro cuando dice «Si uno quiere venir en pos de mí,
es decir conmigo, tras de mí, niéguese a sí mismo», el Papa recordó que se
trata de dejar al ‘hombre viejo’ que hay en cada uno de nosotros. Se trata de
dejar el yo egoísta, las esclavitudes interiores... el pecado, lo que nos
hace morir por dentro. Solo Él, Jesús, puede salvarnos de este mal, pero
necesita nuestra colaboración, que cada uno de nosotros diga: "Jesús,
perdóname, dame un corazón como el tuyo, humilde y lleno de amor".
Y
después de evocar el ejemplo de San Francisco de Asís, que «abrazó el sueño de
Jesús», el Santo Padre recordó también a Pablo VI:
«Y
pensemos también en Giovanni Battista Montini, Pablo VI: estamos acostumbrados,
con razón, a recordarlo como Papa. Pero antes fue un hombre joven, un chico
como vosotros, de un pueblo de vuestra tierra. Me gustaría dejaros unos
deberes, unos “deberes para casa”: descubrir cómo era Giovanni Battista
Montini cuando era joven; como era en su familia, como estudiante, como era en
el oratorio...; cuáles eran sus "sueños"... Intentad encontrarlo».
Cecilia
de Malak – Ciudad del Vaticano
Vatican
News
