Con el tratamiento
conocido como terapia génica, los doctores lograron eliminar la leucemia
linfoblástica aguda que afectaba al pequeño
Los
médicos del Hospital Pediátrico Bambino Gesú en Roma, más conocido como el
Hospital del Papa, desarrollaron un tratamiento con el que lograron acabar con
la leucemia de un niño de cuatro años.
Según
informa el diario Avvenire, de los obispos italianos, lo que han hecho los
médicos es “manipular genéticamente las células del sistema inmune para hacerlo
capaz de reconocer y atacar el tumor”.
Con
el tratamiento conocido como terapia génica, los doctores lograron eliminar la
leucemia linfoblástica aguda que afectaba al pequeño. Anteriormente ningún otro
procedimiento había tenido éxito.
De
esta manera el niño es el primer paciente italiano en ser curado con este
procedimiento, que en un mes eliminó todas las células cancerígenas de la
médula espinal.
La terapia génica
La
terapia génica o inmunoterapia consiste en la manipulación de las células del
sistema inmune del paciente, y es “una de las estrategias más innovadoras en la
investigación contra el cáncer”, señala Avvenire.
Lo
que hicieron los especialistas del Hospital del Papa fue tomar los llamados
linfocitos T del paciente, las células fundamentales de la respuesta
inmunológica, para modificarlas genéticamente a través de un receptor quimérico
sintetizado en laboratorio.
Este
receptor, llamado CAR (Receptor de Antígeno Quimérico) potencia los linfocitos
T y los hace capaces –una vez que son reingresados en el cuerpo del paciente–
de reconocer y atacar las células tumorales o cancerígenas presentes en la
sangre y en la médula, hasta eliminarlas completamente.
La
terapia génica con las células modificadas CAR-T fue experimentada por primera
vez con éxito en 2012 en Estados Unidos, con una niña de 7 años que también
padecía de leucemia linfoblástica aguda. Los médicos de la Universidad de
Pennsylvania en el Children Hospital de Filadelfia estuvieron a cargo del
tratamiento.
El
tratamiento utilizado por el Hospital del Papa se desarrolló en el lapso de
tres años y recibió el patrocinio del Ministerio de Salud, la Región Lazio y la
Asociación Italiana para la Investigación contra el Cáncer (AIRC).
Franco
Locatelli, director del departamento de Oncohematología Pediátrica, Terapia
Celular y Génica, que tuvo a su cargo el tratamiento, explicó que “para este niño
no había disponible otra terapia que estuviese en capacidad de determinar una
curación definitiva. Cualquier otro tratamiento de quimioterapia habría tenido
solo una eficacia transitoria o tal vez solo un valor paliativo”.
“Gracias
a la infusión de los linfocitos T modificados, el niño hoy está bien y ha sido
dado de alta. Es todavía muy temprano para tener la certeza de la curación,
pero el paciente está en remisión: ya no tiene células leucémicas en la médula
y eso para nosotros es motivo de gran alegría”, señaló.
“Ya
tenemos otros pacientes candidatos a este tratamiento experimental”, agregó el
médico.
Fuente:
ACI Prensa
