“Podemos incentivar a los
jóvenes, no sólo de Brasil sino de todo el mundo, a trabajar por la humanidad
enfrentando los problemas y dificultades que hay en la sociedad y en el
planeta"
“Jóvenes
como promotores de una sociedad más fraterna y solidaria”, es el título
del IV Simposio Juvenil organizado este fin de semana en el Vaticano,
por la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales.
Durante
cuatro años consecutivos, jóvenes de varias partes del mundo han sido
convocados en la casina de Pio IV, un edificio situado en los jardines
vaticanos, con el fin de analizar cuáles son las formas más
eficaces para poner en práctica el valor evangélico de la
fraternidad.
Nuestra
compañera de la redacción brasileña, Bianca Fraccalvieri, entrevistó a Gabriel
Marquim, un joven perteneciente a la Comunidad de los Vivientes, único
representante de Brasil en este simposio, quien el sábado 14 de octubre
presentó al resto de los participantes el proyecto social Casa
Vincular, puesto en marcha desde hace meses en la ciudad de Recife que
ayuda a personas sin recursos que viven en las calles.
"Hemos
sido invitados a participar en este simposio debido a nuestra experiencia
ayudando a los más necesitados de nuestra ciudad", explica Gabriel.
"Por ello, podemos incentivar a los jóvenes, no sólo de Brasil sino de
todo el mundo, a trabajar por la humanidad enfrentando los problemas y
dificultades que hay en la sociedad y en el planeta".
"Desde
nuestro proyecto y nuestra comunidad queremos encarnar el Evangelio trabajando
por los demás", añade el representante del proyecto Casa Vincular,
recordando las palabras del Papa Francisco, quien anima siempre a los católicos
y a todas las personas de buena voluntad, a trabajar por una humanidad donde
haya más igualdad, donde se "construyan puentes" y donde se practique
la caridad con "acciones concretas".
Fuente:
Radio Vaticano