El Obispo de Roma recordó
los tres objetivos de la Liga de Oración y como estos, han sido el motivo
recurrente en la vida del Beato Carlos de Austria
“Los
desafíos de nuestro tiempo requieren la colaboración de todos los hombres de
buena voluntad y, en particular, la oración y el sacrificio. Los invito, pues,
a mantener su promesa de formar parte, con la oración y el compromiso personal,
en los múltiples esfuerzos del Papa en favor de la paz”, lo dijo el Papa
Francisco a los miembros de la Liga de Oración del Beato Carlos de Austria,
Emperador y Rey, para la paz entre las Naciones, a quienes recibió en
audiencia, la mañana del segundo sábado de octubre, en la Sala Clementina del
Palacio Apostólico.
En
su discurso, el Santo Padre saludó y agradeció a todos los miembros de la Liga
de Oración que se han reunido en Roma para su asamblea anual. “Su asamblea
anual en Roma – precisó el Pontífice – se coloca en el contexto del centenario
de la iniciativa de paz emprendida por el Papa Benedicto XV y, entre los
responsables políticos, apoyada únicamente por el Beato Carlos de Austria con
el fuerte deseo de poner fin a la tragedia de la Primera Guerra Mundial”.
Los tres objetivos de la
Liga de Oración
El
Obispo de Roma recordó los tres objetivos de la Liga de Oración y como estos,
han sido el motivo recurrente en la vida del Beato Carlos de Austria. “Los tres
objetivos de la Liga de Oración subrayado por su Presidente – buscar y observar
la voluntad de Dios, empeñarse en favor de la paz y de la justicia, terminar
con la injusticia de la historia – han sido, por así decir, señaló el Papa, el
motivo recurrente en la vida del Beato Emperador Carlos como gobernante, como
esposo y padre de familia y como hijo de la Iglesia. Entregándose a la voluntad
de Dios – puntualizó el Pontífice – él aceptó el sufrimiento y ofreció su
propia vida en sacrificio por la paz, sostenido siempre por el amor y la fe de
su esposa, la sierva de Dios Zita”.
La oración de los fieles y
la misión del Papa
Antes
de concluir su discurso, el Papa Francisco señaló que los desafíos del mundo de
hoy necesitan de la colaboración de todos los hombres de buena voluntad, la
oración y el sacrificio. “Los desafíos de nuestro tiempo requieren la
colaboración de todos los hombres de buena voluntad y, en particular, la
oración y el sacrificio. Por ello alentó el Papa, los invito, pues, a mantener
su promesa de formar parte, con la oración y el compromiso personal, en los
múltiples esfuerzos del Papa en favor de la paz. Sin la ayuda de la oración de
los fieles, el Sucesor de Pedro no puede realizar su misión en el mundo”.
Cuento
también con ustedes, alentó el Papa Francisco a los miembros de la Liga de
Oración y los encomiendo a la materna protección de María Santísima y a la
intercesión del Beato Emperador Carlos, y de corazón imparto la Bendición
Apostólica a ustedes y a sus seres queridos.
Renato
Martínez
Radio
Vaticano
