Expreso mi gratitud a los países que han trabajado arduamente para facilitar la reunión entre las partes y hacer posible este acuerdo.
| 17.06.2026 Audiencia General (@Vatican Media) |
Al término de
la audiencia general, León XIV expresó su satisfacción por el acuerdo, que se
firmará el 19 de junio en Lucerna, y agradeció a los países que lo facilitaron:
«Es el resultado de un diálogo y una negociación pacientes». El Pontífice, al
observar el creciente conflicto en Ucrania, hizo un llamamiento a «abrir
caminos de diálogo y extinguir el odio».
Por un lado, se
siente satisfacción y gratitud por el acuerdo entre Irán y Estados Unidos, el
llamado «Memorándum de Islamabad» —denominado así por la mediación pakistaní—
que puede contribuir a la «seguridad» y la «estabilidad» en Oriente Medio. Por
otro, se experimenta dolor y angustia por la guerra —la de Ucrania— que
continúa extendiéndose, cobrándose más víctimas y desatando llamas que
destruyen iglesias y lugares históricos, además de avivar el odio. León XIV
reflexiona sobre los dos conflictos que desgarran esta época y comparte sus
pensamientos, llamamientos y sentimientos con los miles de fieles reunidos en
la Plaza de San Pedro para la audiencia general de hoy, miércoles 17 de junio.
Trabajo de
diálogo
Apartándose del
texto escrito, antes de los saludos en italiano, el Papa expresó en primer
lugar su esperanza en el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, que se firmará el
viernes 19 de junio en una ceremonia que, según el gobierno suizo, tendrá lugar
en un hotel de Burgenstock, una montaña con vistas al lago de Lucerna y de
difícil acceso. El Pontífice afirmó que acogía con satisfacción este memorando
de entendimiento, un resultado alentador, según declaró, fruto de un diálogo y
una negociación pacientes.
Expreso mi
gratitud a los países que han trabajado arduamente para facilitar la reunión
entre las partes y hacer posible este acuerdo.
Seguridad y
estabilidad en Oriente Medio
Ya ayer en
Castel Gandolfo, al ser preguntado sobre el Memorándum y la labor del G7 en
curso en Évian, Francia, León XIV comentó: «Gracias a Dios, este acuerdo
existe». Expresó la esperanza de que pudiera representar «una verdadera
solución a la guerra, que la guerra haya terminado de verdad y que podamos
avanzar por el bien de todos. Eliminar las armas nucleares, sí, buscar el bien
de todos los pueblos, buscar soluciones a los problemas, incluidos los
económicos y sociales, que han surgido en este tiempo». Hoy en la plaza,
reiteró su esperanza de que este acuerdo fuera un primer paso, pero no el
último, hacia una solución de paz definitiva.
Espero que
este acuerdo contribuya a fortalecer la confianza mutua, la seguridad y la
estabilidad en Oriente Medio, promoviendo vías de diálogo y cooperación entre
los pueblos.
El dolor para
Ucrania
Un cambio de
perspectiva también altera la visión del mundo. La visión del Papa se ve
ensombrecida por las "dolorosas noticias" recientes sobre la guerra
en Ucrania. Una guerra que, tras cuatro años, "sigue extendiéndose".
Prueba de ello, entre muchas otras, es el ataque con misiles rusos la noche del
14 al 15 de junio, que causó la muerte de al menos 11 personas y provocó un
grave incendio que devastó el tejado de la Catedral de la Dormición en Kiev,
uno de los símbolos religiosos más importantes del país y Patrimonio de la
Humanidad de la UNESCO.
Numerosas
víctimas inocentes, rescatadores fallecidos, iglesias y lugares de patrimonio
cultural devastados por las llamas.
Abrir vías para
el diálogo
El Papa León
dice estar "cerca" de "quienes lloran a sus seres
queridos", de los "heridos" y de "quienes en medio de la
violencia siguen sirviendo a la vida con valentía". De ahí, un claro
llamamiento combinado con una invocación a Dios:
Invito a
todos a orar para que esta guerra termine. Pidamos al Señor que abra caminos de
diálogo, que extinga el odio y que haga posible una paz justa y duradera.
Salvatore
Cernuzio
Ciudad del
Vaticano
Fuente: Vatican News