SANTOS FUTBOLEROS: EJEMPLOS DE FE DENTRO Y FUERA DEL CAMPO

¿Sabías que hay santos apasionados por el deporte; y en especial el fútbol? Aquí te decimos quiénes son y cómo pueden motivarte en este Mundial 2026

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Para muchos, el fútbol es mucho más que un deporte: es amistad, trabajo en equipo, esfuerzo y pasión. Lo que pocos saben es que varios santos y futuros santos también disfrutaban correr detrás de un balón. Desde pontífices, hasta jóvenes santos. Y es que lejos de considerar el deporte un hobbie, lo veían como una escuela de virtudes donde podían aprender disciplina, compañerismo y perseverancia. 

Pero, ¿por qué el deporte puede acercarnos a Dios?

Antes de hablar de los santos, vale la pena recordar que la Iglesia ha valorado positivamente el deporte cuando ayuda al desarrollo integral de la persona. El santo padre León XIV, en su reciente viaje a Barcelona, en la Iglesia de San Agustín, en el Barrio de Raval compartió:

"El fútbol también nos ayuda a recordar algo muy importante: que la vida no es una carrera para vivir en una forma solitaria, es algo que se juega en equipo y hay que aprender a correr juntos".

Precisamente por estos valores, varios santos encontraron en el fútbol una actividad que los ayudó a crecer en virtudes.

Santos futboleros

Estos son algunos santos que encontraron en el fútbol una forma de crecer humana y espiritualmente, mismos que podemos recordar en esta temporada de la Copa Mundial 2026. 

1. San Carlo Acutis

Este joven santo no solo veía la Eucaristía como su autopista al cielo. A través del deporte, llevaba a cabo su espiritualidad, pues le gustaba mucho jugar fútbol con sus amigos y aunque su madre aseguró entre risas que no era muy bueno jugando, sí que a través de este deporte lograba conectar con sus amigos y acercarlos a la fe. 

2. San Juan Bosco

Este santo de espíritu jovial, promovía los deportes a los niños y jóvenes. De modo que él también se involucra especialmente en los partidos de fútbol. Al día de hoy, continúan los equipos de fútbol salesianos. Además, decía que un patio lleno de jóvenes jugando era una oportunidad para formar su corazón y acercarlos a Cristo.

3. San Juan Pablo II

Este Santo Padre, tenía un gran gusto por este deporte y antes de ser nombrado Cardenal, era portero de su equipo de fútbol en Polonia de donde era originario, por lo que era un gran apasionado del deporte y motivaba a otros a practicar. Él mismo veía al deporte como un instrumento eficaz para la formación de la persona a través de las virtudes humanas.

4. Beato Benedicto Daswa

Este hombre, formó un equipo de fútbol al cual nombró "Mbahe Rebeldes da la Libertad". Luego de haberlo formado por segunda ocasión, debido a que en el primer equipo, los jugadores comenzaron a tomar actitudes que no eran sanas, como el camino de las adicciones y amuletos. 

Este beato fue director de una escuela, por lo que incentiva a los alumnos a ser disciplinados por medio del deporte, de modo que fue así que conformó uno nuevo, donde se promovían los valores y la amistad.

5. San Luigi Orione

Aunque este santo no jugaba de manera profesional, sí que era un apasionado del deporte y de la pedagogía hacia los jóvenes. Siempre decía que el juego era un medio perfecto para mantener a la juventud alejada de las calles y así fomentar el trabajo en equipo y promover la inclusión social. Le gustaba ver los patios llenos de jóvenes jugando, formando su carácter, mientras que se acercaban a Jesús de manera auténtica y activa. 

6. San Pier Giorgio Frassati

Este joven santo era un apasionado de las actividades al aire libre, desde el senderismo, hasta un partido de fútbol entre amigos. Es conocido por su peculiar frase "verso l'alto" (hacia lo alto). 

De esta manera elevaba con ímpetu su espíritu a Dios y con ello motivaba a sus amigos, quienes lo acompañaban en estas aventuras. Fue a través del fútbol que fortaleció sus lazos de amistad. 

Cómo ves, el fútbol no solo es un deporte entretenido, sino que también es un medio que nos une a todos y nos enseña que también es un medio para ejercitar el alma en conjunto. 

Karen Hutch

Fuente: Aleteia