Cuestión de experiencia
Hola,
buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Hace
ya un tiempo estuve escuchando una charla en la que, el sacerdote que
predicaba, invitaba a "sacar brillo" a la oración, a la Eucaristía...
En aquel momento me pareció una imagen bonita e interesante.
Ayer
volví a escuchar esa misma charla y ya no me hizo tanta gracia. ¿Cuál era la
diferencia? Pues que, mientras escuchaba, ¡estaba sacando brillo a unos
cacharros!
Se
trata de unas piezas de latón, con más años que este convento, y que suelen
estar colgadas en la pared. Sinceramente, yo pensaba que "sacar
brillo" era sinónimo de "quitar el polvo". Pero se ve que no.
-
¡Con más garbo, mujer! -me animaba sor Puri- ¡Que el brillo sale a fuerza de
frotar!
Y,
mientras tanto, en la grabación, el sacerdote seguía:
- En estos días hay que sacar brillo a la oración, a la Eucaristía...
"¡Qué
simpático, sacar brillo!", pensaba yo mientras me dejaba los higadillos en
un enorme cazo. "Lo dice como si fuese lo más sencillo del mundo..."
En
ese momento me di cuenta de lo diferente que es imaginar una realidad a
vivirla. ¡Seguro que a ti también te ha pasado! No es lo mismo hablar con una
persona que ha pasado por la misma situación que estás viviendo tú, que
comentarla con alguien que lo máximo que ha hecho ha sido imaginarla... Sus
palabras, sus consejos o su comprensión, ¡son muy diferentes!
Por
eso mismo el Señor no quiso "imaginar" cómo se siente uno siendo
hombre. No, quiso entenderte hasta el fondo, vivir lo mismo que tú. Cristo
conoce la euforia de la alegría, y también ha probado el amargor de la tristeza
y el abandono. Sabe lo que es estar solo, y lo que es caminar con una gran
familia... Él nunca te hablará "de oídas", sino que, desde su propia
experiencia, puede entenderte y guiarte.
Hoy
el reto del amor es vivir las experiencias que te traiga el día. Te invito a
que, a lo largo de la jornada, vivas con intensidad y con atención una
situación que te ponga el Señor. Aprovecha a preguntarle: "Jesús, ¿qué
quieres que aprenda con esto?". Créeme, pronto te pondrá a alguien a quien
podrás entender de otra manera, ¡gracias a tu experiencia! ¡Feliz día!
VIVE
DE CRISTO