Tu habitación tiene luz
Hola,
buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Cuando
llegas al Monasterio te aprendes rápido la estructura, pues todo está en torno
al claustro; lo más complicado es encontrar las luces. Recuerdo muchos momentos
de no encontrar el interruptor y verme avanzando por un largo pasillo tanteando
con las manos, o quedarme sentada en un sitio esperando a que alguien viniese a
por mí.
Ahora
lo veo de otra manera, y es que los interruptores tienen toda su lógica: al
inicio de cada pasillo hay dos, uno que apaga la luz de dónde vienes, y otro
que enciende la siguiente. Al ver su lógica me di cuenta de que funcionan como
nuestra vida. Cuando enciendes un interruptor es porque entras en una
habitación. Es tu presente, estás en ella. La habitación anterior queda a
oscuras y la siguiente también, pues no has llegado a ella.
Sólo
tu habitación, la que habitas ahora, tiene luz, te presenta unas
circunstancias. Lo que estás viviendo es tu presente, pero, ¡cuántas veces
miramos hacia atrás!: hacia un pasado que ya no está pero que tanta nostalgia
genera, "era más joven", "llegaba a más", "estábamos
todos".... O miramos hacia adelante para ver qué hay en el siguiente
pasillo, nos preguntamos qué nos deparará el futuro y, poco a poco, el miedo se
empieza a hacer compañero de viaje y nos olvidamos de disfrutar del presente,
de esa habitación que ahora pisamos y que es la única que tiene luz.
Jesús,
vivió una vida en presente; aún en medio de dificultades sabía que el Padre
estaba con Él en cada momento y le daba la Gracia necesaria para afrontar cada
situación. En Él vemos la confianza hasta el extremo.
Hoy
es un día de gracia para ti, mira tu habitación encendida, disfruta de ella: el
Señor te regala toda la gracia para vivir en plenitud el presente con las
circunstancias que tengas. Los miedos sobre el pasado o el futuro son
"fantasmas" que tratan de inquietarte. Y, si miras al pasado, que sea
con gratitud; y al futuro con esperanza, confiando en que Él te cuida en cada
momento.
Hoy
el reto del amor es que no dejes que el pasado o el futuro te inquieten. Coge
en tus manos el evangelio y ábrelo en el capítulo de Mateo 6, 26-34. (o, si no
tienes la Biblia a mano, también puedes encontrarlo aquí: https://www.bibliacatolica.com.br/es/la-biblia-de-jerusalen/mateo/6/).
Deja que Su Palabra te llene de paz y confianza. Tu habitación, en la que estás
hoy, tiene luz; mañana pasaremos a la siguiente. No tengas miedo y confía.
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
