La multiplicación de los
panes... más o menos
Hola,
buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Al
llegar al desayuno, la procuradora había puesto seis filipinos en cada sitio.
Me los comí dando gracias al Señor por este hermano que con su generosidad nos
había endulzado el inicio del día.
A
la hora de comer... ¡descubrí otros seis filipinos en mi sitio! "Seguro
que ha sido sor Agustina..."
-
Muchas gracias -le dije.
-
¿Por qué?
-
Por los dulces que has dejado en mi sitio...
-
Pues no he sido yo, pero por supuesto que te regalo los míos.
¡Qué
apuro! Yo venga a tratar de convencerla de que no era chantaje emocional, ni
persuasión indirecta, que no le estaba pidiendo sus filipinos... y ella,
divertidísima, me contestaba diciendo que a su edad ya no sentía ese tipo de
presiones, que me los regalaba por cariño... ¡Otros seis dulces!
"Habrá
sido sor Puri..." Fui a darle las gracias y...
-
Pues yo no he sido -me respondió- pero te regalo los míos, que sé que te gustan.
¡Ahora
ya sí que me moría! Otra vez a explicar que no era una forma suave de pedir,
que era todo un error... Por supuesto me fui de allí con otros seis filipinos y
la sonrisa de sor Puri.
¡Aquello
era la multiplicación de los filipinos! ¡Y todo por dar las gracias...!
Justo
al hacerme este planteamiento, ¡descubrí que ahí estaba el Señor!
Lety
siempre nos dice que, al dar las gracias al Señor por sus pequeños regalos, se
te abren los ojos para descubrir más regalos aún. Y, si vuelves a dar las
gracias, se agudiza más tu vista... Así se entra en una espiral de
agradecimiento y felicidad, ¡pues el Señor siempre derrama su amor sobre
nosotros! Le das las gracias, ¡y se multiplican sus dones!
Hoy
el reto del amor es vivir el día en acción de gracias. Te invito a que hoy
vayas dando gracias al Señor por todos los pequeños detalles que encuentres a
tu paso: la luz del Sol o la sombra fresca de un árbol, la sonrisa de la cajera
o por la persona que ha hecho que hoy haya pan en tu mesa... El Señor te regala
24 horas de detective: busca, da gracias, ¡y disfruta! ¡Feliz día!
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
