“El próximo viernes
celebramos la Solemnidad de Sacratísimo Corazón de Jesús, día en el que la
Iglesia sostiene con la oración y cariño a todos los sacerdotes”
«Nuevas
normas para la promoción del regular permiso de permanencia y de la inclusión
social y laboral de ciudadanos extranjeros no comunitarios», es la ley de
iniciativa popular, promovida en Italia, por una campaña, a la que se refirió
el Papa Francisco, antes de terminar su audiencia general, recordando el
Día Mundial de la ONU para los Refugiados, que se celebra el 20 de junio y que
ya había recordado el domingo:
«En
ocasión de la celebración de la Jornada Mundial del Refugiado, el lunes
pasado, he querido encontrar a una representación de refugiados, hospedados por
parroquias e institutos religiosos romanos.
Quisiera
tomar esta ocasión de la Jornada de ayer, para expresar mi sincero aprecio por
la campaña para una nueva ley migratoria: ‘Era extranjero – La humanidad que
hace bien’, la cual goza del apoyo oficial de Caritas italiana, de la Fundación
Migrantes y de otras organizaciones católicas»
Faltando
ya pocos días para la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús de 2017, el Papa
Francisco culminó su audiencia general recordando también la Jornada
mundial de oración por la santificación de los sacerdotes, que se celebra ese
mismo día, como instituyó San Juan Pablo II.
Y
lo hizo dirigiendo un especial aliento a los jóvenes, a los enfermos y a los
recién casados:
«El
próximo viernes celebramos la Solemnidad de Sacratísimo Corazón de Jesús,
día en el que la Iglesia sostiene con la oración y cariño a todos los
sacerdotes.
Queridos
jóvenes, en el Corazón de Jesús, manantial de vuestra esperanza tomen el
alimento de vuestra vida espiritual; queridos enfermos, ofrezcan su sufrimiento
al Señor, para que derrame su amor en el corazón de los hombres; y ustedes,
queridos recién casados, participen en la Eucaristía, para que, alimentados de
Cristo, sean familias cristianas tocadas por el amor de aquel Corazón divino»
Que
la compañía de los Santos nos ayude a reconocer que Dios nunca nos abandona,
para testimoniar la esperanza en esta tierra
Fue
el deseo del Papa en sus palabras de bienvenida, saludo y bendición a los
peregrinos de tantas partes del mundo, haciendo hincapié en la invitación a la
santidad que el Señor dirige a su pueblo.
Y
alentando a acoger la invitación del Señor con prontitud, poniéndonos al
servicio los unos de los otros, de modo concreto en la vida de cada día,
dejándonos guiar por el Espíritu Santo, el Obispo de Roma reiteró que los
Santos nos alientan a confiar en Jesucristo, amigo que nunca defrauda. Como
dijo en su bienvenida a los peregrinos de lengua árabe, en particular a los
provenientes de Oriente Medio:
«Queridos
hermanos y hermanas, los Santos son personas que antes de alcanzar la gloria
del cielo han vivido una vida normal, con alegrías y dolores, fatigas y
esperanzas, pero cuando han conocido el amor de Dios, lo han seguido con todo
su corazón, ellos nos dan un mensaje y nos dicen: ‘¡confíen en el Señor, porque
el Señor no defrauda nunca! Es un buen amigo siempre a nuestro lado’. Y con su
testimonio, los santos nos alientan a no temer el ir contracorriente».
Tras
recordar que el mundo tiene necesidad de santos y que todos nosotros, sin
excepción, estamos llamados a la santidad, el Papa alentó a invocar la ayuda de
aquellos que ya están en cielo, para dejarnos transformar por la gracia
misericordiosa de Dios que es más poderoso que cualquier pecado.
Aliento
y bienvenida que dirigió cordialmente a los peregrinos polacos:
«Queridos
hermanos y hermanas, en nuestro camino de fe, sobre todo en los momentos
difíciles, es necesario elevar la mirada al cielo, pensando en los santos
que, en la tierra, han vivido sus cotidianas alegrías y tribulaciones junto a
Cristo y ahora viven con Él en la gloria del Padre celeste. Ellos son para
nosotros testigos de esperanza, nos dan ejemplo de vida cristiana y nos
sostienen en nuestra aspiración a la santidad. Que su intercesión los acompañe
siempre».
CdM
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