Moon Jae-in es presidente de Corea del Sur desde el 10 de mayo
El
nuevo presidente surcoreano, Moon Jae-in, llamó a un sacerdote para que bendijese
la residencia presidencial en Seúl, denominada Casa Azul, nada más ocuparla. Es
además el lugar donde tiene su despacho oficial y donde se recibe a los jefes
de Estado extranjeros que visitan el país.
Moon es católico practicante, y el 25 de abril,
en un debate televisivo durante la campaña electoral, afirmó que no tiene
"ninguna intención" de legalizar el matrimonio entre personas del
mismo sexo. Cuando le preguntaron por la homosexualidad, respondió: "No me
gusta", aunque dejó claro que es contrario a toda discriminación.
El 9 de mayo fue elegido con el 40,08% de los
votos, al día siguiente fue proclamado por la Asamblea Nacional, y el 13 de
mayo, festividad de Nuestra Señora de Fátima, al ocupar la Casa Azul llamó al
padre Paolo Ryu Jong-Man para que la bendijese. El padre Pablo es párroco de la
iglesia de la Santísima Trinidad, en el barrio de Hongje-dong, donde Moon
residía desde el pasado mes de enero.
Acompañado de algunas religiosas, el sacerdote
acudió el sábado a la Casa Azul “para impartir la bendición de Dios sobre
personas, lugares y cosas”, según informa Fides. También impuso las manos sobre
el presidente, de 64 años, y su esposa, Kim Jeong-suk, con quien tiene dos
hijos.
Imploró
para el nuevo presidente “sabiduría como la del Rey Salomón” y le dio un
consejo: “Antes de tomar cualquier decisión, rece al Espíritu Santo, que
descenderá sobre usted y le dará Su luz y su fortaleza”.
Según
el padre Paolo, el presidente Moon, a quien conoce bien, es “un hombre muy
humilde, abierto y piadoso”, y lleva siempre en el dedo anular izquierdo una
decena del Rosario, fruto de su gran devoción a la Santísima Virgen.
El sacerdote regaló al matrimonio un cuadro
inspirado en el tema de la paz.
Fuente:
C.L. / ReL
