Un día antes del ocho de marzo, el Pontificio Consejo
de la Cultura presentó la Consulta femenina. Shahrazad Houshmand: me siento una
hija musulmana de Papa Francisco
«Entre
más damos voz a la parte femenina de la sociedad, más podemos esperar una
sociedad capaz de perdonar, de tener paciencia y de acoger», y sobre todo en un
mundo como el contemporáneo que «tiene tanta necesidad de perdón».
Está
convencida de ello Shahrazad Houshmand, teóloga iraní que forma parte de la
Consulta femenina, creada en junio de 2015 por el Pontificio Consejo de la
Cultura.
«Hemos
esperado un poco para encontrarnos con ustedes, porque queríamos que el grupo
fuera un verdadero grupo», explicó a los periodistas la coordinadora, Consuelo
Corradi, profesora de la Universidad Lumsa, durante le reunión convocada en la
Sala de prensa vaticana por la vicerrectora Paloma G. Ovejero. «En este año y
medio nos hemos conocido, nacieron grupos temáticos, hemos trabajado juntas».
Hoy,
a pocas horas del 8 de mayo, fue la presentación ante la prensa con el cardenal
presidente del dicasterio cultural vaticano, Gianfranco Ravasi, quien para la ocasión
tuvo que interrumpir el retiro espiritual de Cuaresma con el Papa y la Curia
(«Yo estoy oficialmente en Ariccia, esta es ubicuidad, debido a la jornada de
mañana…», bromeó).
La
Consulta femenina, dijo el purpurado citando el libro bíblico del Génesis,
«finalmente» da al pontificio consejo «la imagen de Dios» que le faltaba («Dios
creó al hombre a su imagen y semejanza: varón y hembra los creó»): no se trata
de una respuesta a las «recriminaciones» feministas, ni de «cosmética» o de
«cuotas rosa», sino de introducir «la mirada femenina» a todas las actividades
del dicasterio y su presencia a partir de la próxima plenaria del mismo
Pontificio Consejo.
Fue
invitada a presentar la iniciativa durante el encuentro con los periodistas
Shahrazad Houshmand, además de una veintena de otros miembros de la consulta
(administradoras como la presidenta del Hospital Bambino Gesù de Roma, artistas
como la actriz Nancy Brilli, científicas religiosas, teólogas, empresarias…). Y
después del evento se detuvo a responder las preguntas de los periodistas.
Obtuvo su licenciatura en teología islámica en la ciudad santa de Com y en la
universidad de Teherán; la mujer, que también se licenció en teología católica
en la Pontificia Universidad Lateranense, enseña Estudios Islámicos y Lengua y
Literatura Persas en la universidad La Sapienza y en la Pontificia Universidad
Gregoriana.
Forma
parte del Consejo para el Islam del Ministro del Interior italiano y es miembro
del centro para el dialogo intereligioso del movimiento de los Focolares. Como
parte de la Consulta femenina que fue presentada hoy, subrayó el aporte que las
mujeres pueden ofrecer a la paz en el mundo contemporáneo, caracterizado por
tensiones y discriminación.
«Hay
un poeta persa que se llama Ferdowsi, que vivió hace mil años y es el padre de
la lengua persa, que escribió: si el gobierno y el mundo estuvieran
encomendados a las mujeres, todas estas guerras habrían podido ser evitadas.
Pablo VI decía que la paz no es la falta de guerra, Papa Francisco dice que la
paz es la construcción día con día de una cultura que esté a favor de la
comunidad global. También nosotras, con nuestras diversidades, queremos ser
este mensaje: la construcción de una paz estable, que no sea solo la falta de
guerra, sino una nueva cultura de acogida, de perdón, de paciencia y también de
sabiduría».
Sin
embargo Marine Le Pen, en Francia, y Frauke Petry, en Alemania, son dos mujeres
que guían el frente menos pacífico de la política europea. Al mismo tiempo, hay
mujeres como la Canciller alemana Angela Maerkel comprometidas en una política
de signo opuesto. Hay mujeres por todo el abanico del tema de la paz y de
la reconciliación…
El
Corán escribe que el pecado no fue traído al mundo a través de la mujer, sino
por Adán, y la mujer tropezó tras el hombre… Creo que, como vemos en toda la
historia, una mujer no toma un arma para matar, si no raramente para una
defensa familiar, pero los que llevan las armas a la guerra para matar han sido
más los hombres. En esta óptica, creo que a veces también la mujer «tropieza»
con estos pensamientos. Y, en cambio, la naturaleza de la mujer es acogedora,
biológicamente la dona acoge, nutre, protege, y entonces, si volviera a su
naturaleza misma, debería ser constructora de paz y de reconciliación, y no
fuente de división.
Teniendo en cuenta su
experiencia, ¿podría esta Consulta tener algún papel en las relaciones entre la
Santa Sede y el islam, en particular el islam chiita, y con Irán?
Yo
confío completamente en que la historia la crean los individuos. Si nosotras
estamos aquí es porque creemos que la construcción de puentes y el encuentro
entre culturas y religiones es absolutamente posible. Hans Kueng dijo que la
paz entre los estados no puede darse sino mediante la paz entre las religiones.
En esta óptica, mi presencia también es símbolo de esto: que debe haber paz
entre las religiones para llegar a la paz entre las naciones.
¿No se sienten, ustedes
las mujeres de la Consulta, como una «hoja de parra» del Vaticano?
No.
si se fija en la biografía de la Consulta hay mujeres de gran valentía y de
gran presencia social. No nos echamos para atrás, somos mujeres que creemos en
el bien social. Todas somos muy activas. Y si el cardenal ha abierto esta
puerta hacia nosotras, estaremos muy presentes.
En
este momento en los Estados Unidos de Donald Trump hay un tema de
discriminación de los países de mayoría musulmana: ¿esta Consulta puede ser un
mensaje que supere el Vaticano y se dirija al mundo entero?
La
física explica que la luz, aunque sea poca, se difunde en los espacios grandes.
Entonces, si nuestra luz es grande, ilumina, se hace ver y da el mensaje de que
las mujeres son capaces, a pesar de las diferencias de sus conocimientos, de su
ciencia, de su cultura, de su lengua y de su religión, de colaborar plena y
amigablemente por el bien común.
¿La Virgen María podría
ser un puente entre cristianos y musulmanes?
Este
es uno de los puntos que me interesan de manera particular. El Líbano es un
ejemplo: si el Líbano, a pesar de la variopinta presencia de cristianos y
musulmanes, estableció que la anunciación de María el 25 de marzo es un día de
fiesta nacional para todos los ciudadanos. Es un signo importante de que la
figura de María puede no solo ser puente, sino una autopista gigante entre el
islam y el cristianismo.
¿Cómo es percibido Papa
Francisco por las mujeres musulmanas?
Papa
Francisco es estimado y amado por los musulmanes, no solo por las mujeres,
porque su palabra es muy atenta a los sufrimientos del otro y a la vida del
otro, sea quien sea. No ve el rostro del otro solo porque es cristiano o
católico, ve el sufrimiento del mundo, no dice solo “los cristianos
perseguidos”, sino que habla de los sufrimientos de los seres humanos, y esto
es lo que lleva a muchos musulmanes a quererlo, incluidas las mujeres
musulmanas, entre las que me incluyo, que me siento una hija musulmana de Papa
Francisco.
¿Qué opina sobre la
cuestión de la violencia contra las mujeres?
La
palabra “zalim” y la palabra “mazlum” tienen la misma raíz, aquel que lleva a
cabo la violencia y aquel que sufre la violencia. Quien impone una injusticia
no lo lograría si la otra parte no lo aceptara: desde este punto de vista hay
una responsabilidad femenina si la mujer ha aceptado la sumisión o ser
excluida. Pero esto no es suficiente para aclarar quién tiene mayor culpa. El
hecho es que nuestra única salvación es colaborar todos juntos, sin
exclusiones, mujeres y hombres, culpables, buenos y santos, creyentes y no
creyentes: hoy, nuestra época nos está sacudiendo para un despertar global, a
nivel de cada individuo, que pueda llevar a un renacimiento juntos.
¿Cuál es la situación de
la mujer en el mundo islámico?
Escribió
Annemarie Schimmel, grandísima estudiosa alemana que dedicó más de 40 años de
su vida al estudio de lo femenino en el islam, que debemos poner las ideologías
en una comparación de las ideologías y de la realización de las ideologías al
lado de la realización de las ideologías. La idea coránica sobre la mujer es
una idea que trata de dar gran valor a la dignidad de la mujer, pero lo que se
ha puesto en práctica a lo largo de la historia es otro discurso, como sucede
también en el mundo cristiano.
También
es cierto que en la actualidad muchas mujeres musulmanas sufren, pero también
es cierto que en general la mujer de la actualidad sufre: desgraciadamente la
violencia contra las mujeres no conoce religiones, tradiciones ni lenguas.
Entonces habría que hacer un trabajo global. Hay mujeres musulmanas de gran
presencia social y cultural, o científica, en el mundo musulmán pero
desgraciadamente en el Occidente no tienen mucha voz, hay incluso mujeres
presidentas o primeras ministras, como en Bangladesh, Indonesia o Paquistán.
Entre más damos voz a la parte femenina de la
sociedad, más podemos esperar una sociedad capaz de perdonar, de tener
paciencia y de acoger, porque el perdón es necesario hoy en nuestra sociedad y
tiene un valor más femenino: la madre logra perdonar al hijo más fácilmente que
el padre. Demos más voz a la mujer y ayudemos así a las mujeres tanto musulmanas
como de todo el mundo, y también a los hombres.
¿Cuál es el papel que
pueden tener las mujeres musulmanas en la difusión de la fe? ¿Pueden ayudar a
tomar distancia de los fundamentalismos radicales de algunos ambientes?
El
perdón, lo repito, es más fuerte en la parte femenina. Basándonos en la
naturaleza del perdón y de la paciencia de la mujer, podríamos llegar a ello.
Fuente: Vatican Insider
