Secretos bajo tierra
Hola,
buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Estos
días estamos aprovechando el buen tiempo para ir poniendo al día la huerta.
Además, Cayetano, un amigo nuestro, nos ha regalado un montón de fertilizante y
nos está enseñando a cuidar la tierra. ¡Es el ángel que nos ha puesto el Señor
para que la Resurrección también llegue a nuestros cultivos!
Ayer
salimos a la zona del invernadero. Queríamos renovar la tierra de las mesas de
cultivo, pero, para ello, necesitábamos trasplantar las plantas que había en
ellas y plantarlas directamente en la tierra. Sólo así podríamos vaciar las
mesas y volver a llenarlas con tierra apropiada.
En
unas mesas teníamos plantadas flores, y en otras había plantas medicinales.
Comenzamos a sacar las flores, y nos pareció un trabajo facilísimo, y hasta
rápido. Pero, cuando llegamos a trasplantar las plantas medicinales... no había
quien las sacara. Las raíces habían crecido tanto que estaban todas entrelazadas,
y nos costó muchísimo sacarlas una a una.
Aquello
me impactó, porque las plantas medicinales no es que sean muy bonitas; son eso,
plantas. Sin embargo, éstas ponen su vida en la raíz, en hacerla crecer para
alimentarse a través de ella y poder ofrecer alguna cualidad curativa.
Mientras
que las flores... sí, adornan, son muy bonitas, pero ahí queda todo, no nos dan
más. Le dan más importancia al exterior que a la raíz.
Así
vemos cómo Jesús no dejaba indiferente a los que se acercaban a Él. Muchos dejaron
que Él cambiara su corazón, como los apóstoles y los discípulos que le seguían,
los pobres, lo pequeños... que comenzaron a vivir a costa de Cristo, dándole
importancia a las personas, al amor, a la sencillez... Aunque también hubo
quien prefirió seguir su propio camino, como el joven rico o muchos fariseos,
que no supieron dejar atrás lo que pensaban que les daba vida y dejaron pasar
la auténtica Vida.
Normalmente
a todos nos ocurre que oscilamos: unos días nos parecemos más a las flores; y
otros, a las plantas medicinales, pero lo importantes es el "hoy",
que es lo que tenemos en las manos. ¿Dónde está tu corazón?
Hoy
el reto del Amor es hacerte esta pregunta y tomar tu decisión. Hoy Jesús pasa
junto a ti y te dice "Sígueme". ¿Qué le dices?
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
