Con Cristo nunca pierdo: o
gano, o aprendo
Hola,
buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
El
otro día estaba trabajando en la sala y, de pronto, vi que Sión le quitaba al ángel
la espada que tiene en la mano (que es la mía, de las competiciones de
esgrima). Luego vi que cogía mi rosario y, por último, una rosa blanca. Acto
seguido se puso en el suelo a hacer fotos y, al rato, vino con una imagen en la
que salen la espada, el rosario y la rosa, acompañados de una frase que dice:
"Con Cristo nunca pierdo: o gano, o aprendo".
-Lety,
quiero regalarte esta imagen porque es lo que tantas veces te veo hacer y es lo
que me enseñas: que con Él todo lo puedo.
Le
di un abrazo y se marchó. Pero yo me fui al Oratorio a darle gracias al Señor
por Sión, por su vocación, por haberle regalado plasmar en una foto todo un
plan de vida.
Y
es verdad, y estoy convencida: cuando tienes a Cristo en tu vida, todo tiene
sentido. Puedes pasar por mil pruebas: de enfermedad, de malentendidos con
personas, de... en definitiva, lo que la vida trae consigo y que, dependiendo
desde qué lado lo mires, tiene un sentido u otro.
La
vida nos trae cosas que no nos gustan y otras que son geniales; pues en todas
las circunstancias, en todo, está Él, y con Cristo nunca pierdes: o ganas, o
aprendes. En cuántos momentos del sufrimiento aprendes un montón: a veces te
toca vivir una situación con una persona que no entiendes, que te hace
sufrir... Pero, al vivirlo con Cristo, siempre aprendes cosas nuevas, sobre
todo, a no dejar nunca de amar, y a dejarle a Él ir por delante de ti.
Hoy
el reto del amor es levantar la mirada al cielo y darle gracias al Señor porque
siempre te libra de los peligros y te da su amor. Hoy reza con esta frase:
"Con Cristo nunca pierdo: o gano, o aprendo".
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma