La trama de la película Assassin’s Creed se alimenta de la
leyenda negra sobre España inventada durante los tiempos en los que las
propagandas francesa, holandesa e inglesa trabajaron a destajo contra la
potencia hegemónica”
La película Assassin’s
Creed se basa en la saga de videojuegos del mismo nombre y está ambientada en
la España de los Reyes Católicos. A pesar de ser fantasía, repite todas las
leyendas negras y falsas sobre la Iglesia, los Reyes
Católicos y la Inquisición.
Según un artículo
publicado por el diario ABC “nada hay reprochable a una trama de fantasía,
salvo cuando se quiere dar por verosímil una versión de la historia plagada de
errores malintencionados. La trama de la película Assassin’s Creed se alimenta
de la leyenda negra sobre España inventada durante los tiempos en los que las
propagandas francesa, holandesa e inglesa trabajaron a destajo contra la
potencia hegemónica”.
Granada, 1492
Entre los errores más
destacables se encuentra la existencia de una sociedad secreta de asesinos que
defiende la ciudad de Granada, junto con los musulmanes, del asedio cristiano
en 1492. La ciudad se rindió el 2 de enero de 1492 y en la película esta acción
se desarrolla durante varias semanas, lo cual resulta imposible.
Además, aparecen banderas
españolas, rojas y amarillas, que no aparecieron hasta el siglo XVIII, es
decir, dos siglos más tarde.
“Al contrario de lo
mostrado en Assassin’s Creed el desenlace del asedio no tuvo tintes bélicos ni
dio lugar a una entrada violenta en la ciudad”, precisa el diario ABC, y apunta
que “el 25 de noviembre de 1491, los Reyes Católicos firmaron con el recién
nombrado emir Boabdil el acuerdo definitivo para rendir el último reducto
musulmán en la península”.
“Los monarcas se
comprometían a respetar los bienes y las personas que vivían en Granada, a
garantizar la libertad de culto, y que se siguiera empleando la ley coránica
para dirimir conflictos entre musulmanes”, indica el diario español.
“El 2 de enero de 1492 se
escenificó la rendición en una ceremonia desprovista de humillaciones, como
demuestra el hecho de que Boabdil no besara las manos de los Reyes”, apunta.
Sobre la Inquisición española
En una escena de la
película, la reina Isabel I de Castilla (conocida como “Isabel La Católica”) aparece
con un traje de inspiración árabe y con un velo negro sobre el rostro, algo
imposible, y no con su típico pañuelo blanco que tapaba la cabeza. Además, los
Reyes Católicos, Isabel y Fernando, asisten junto con el inquisidor Torquemada
a la quema de varias personas que se supone musulmanes.
En realidad, el Tribunal
de la Inquisición -también llamado Santo Oficio- fue creado para la expulsión
de los judíos en la zona de Sevilla, y la religión musulmana en España no fue
perseguida hasta varios cientos de años después, a mediados del siglo XVI y
XVII. Además, no se mostraban las ejecuciones, que tampoco eran presenciadas
por los reyes ni autoridades.
A pesar de que se ha dicho
que fueron ejecutadas unas 10.000 personas por la Inquisición, según datos del hispanista
Henry Kamen, recogidos por ABC, en realidad la cifra rondaría los 2.000.
El diario español indica
también que las condenas no siempre eran a la hoguera sino que también se les
imponían multas económicas o servir en galeras como remeros durante un tiempo.
Según la información
recogida en ABC, la tortura para la Inquisición no era una opción frecuente. Si
se realizaba era en presencia de un inquisidor y un médico para evitar daños
permanentes. Las confesiones que se obtenían durante ese tiempo no eran válidas
y debían confirmarse una vez el castigo había concluido.
“Y ya en términos
abiertamente fantasiosos, la película presenta un pasado alternativo en el que
los templarios están detrás de la Inquisición española y de los planes de
adueñarse de Granada, puesto que aquí se escondería un objeto con poderes
sobrenaturales”, precisa el artículo.
Sin embargo, como en el
resto de Europa, la orden templaria fue abolida y había desaparecido de España
al menos un siglo antes de la época presentada en la película.
Fuente: ACI Prensa