Biografías
de San José Sánchez del Río, San Manuel González García, San José Gabriel del
Rosario Brochero, San Salomón Leclerq, San Ludovico Pavoni, San Alfonso María
Fusco y Sor Isabel de la Santísima Trinidad Catez
El papa Francisco ha canonizado este
domingo, 16 de octubre a siete nuevos santos. En una multitudinaria
eucaristía celebrada en la plaza de San Pedro, el Santo Padre ha explicado que
los santos son
“hombres y mujeres que entran hasta el fondo del misterio de la oración”.
Hombres y mujeres que “luchan con la oración”, “dejando al Espíritu Santo orar
y luchar en ellos”. Un español, un argentino, un mexicano, dos italianos y dos
franceses han sido inscritos hoy en el libro de los santos.
San José Sánchez del Río nació el 28 de marzo de 1913 en Sahuyo,
en el estado de Michoacán, México. Asistió a la escuela de su ciudad natal y
sucesivamente en Guadalajara. Cuando estalló la “guerra cristera”, en 1926, sus
hermanos se unieron a las fuerzas rebeldes al régimen violento y anticristiano
que se había instaurado en el país. También José se alistó y le concedieron
llevar el estandarte. Durante una violenta batalla, el 25 de enero de 1928, el
ejército federal consiguió capturar prisioneros, entre ellos el ahora santo.
Conducido a su ciudad natal fue encarcelado, torturado y le desollaron la
planta de los pies. Le pidieron con insistencia que renegara de Cristo para
salvar su vida, pero él, todas las veces, confirmó con mansa fortaleza su fe.
El 10 de febrero fue obligado a ir a pie al cementerio, donde fue asesinado por
un disparo. Sus últimas palabras fueron “Viva Cristo Rey y viva la Santa Virgen
María de Guadalupe”. Fue beatificado en 2005 por Benedicto XVI.
San Manuel González García nació en Sevilla, España, el 25 de
febrero de 1877. Fue ordenado presbítero el 21 de septiembre de 1901.
Desarrolló su ministerio en pequeños pueblos, y se convirtió en arcipreste de
la parroquia de San Pedro de Huelva. En 1910 fundó la Obra de las Tres Marías y
de los Discípulos de San Juan, que tuvo gran difusión sobre todo en España y
América. En 1915 fue nombrado obispo auxiliar de Málaga, Andalucía, y en 1920
obispo residencial de la misma diócesis. Fundó la Unión Eucarística Reparadora
y la Congregación de las Hermanas Misioneras Eucarísticas de Nazaret. En 1931
comenzaron los primeros signos de la guerra civil española (1936-1939) y el 31
de mayo algunos grupos revolucionarios quemaron casi todas las iglesias de
Málaga, prendiendo fuego también al palacio arzobispal. Don
Manuel les enfrentó con valor y se entregó a sus manos, pero le dejaron
libre. En 1935 fue nombrado obispo de Palencia. Fecundo escritor, publicó
muchas obras, en particular de espiritualidad eucarística y de catequesis. Murió
en Madrid el 4 de enero de 1940. Fue beatificado en 2001, por Juan Pablo II.
San José Gabriel del Rosario Brochero,
nació en Santa Rosa del Río Primero, en Córdoba, Argentina, el 16 de marzo de
1840. Ordenado presbítero el 4 de noviembre de 1866, desarrolló su servicio
pastoral en Córdoba, de forma particular en la amplia zona de San Alberto. Se
comprometió principalmente en el anuncio del Evangelio y en la educación de la
población. Divulgó la práctica de los ejercicios espirituales de San Ignacio,
en los que participaron muchos fieles y se lograron muchas conversiones.
Trabajó intensamente para favorecer al
desarrollo del territorio, promoviendo la construcción de iglesias, capillas,
escuelas rurales y caminos entre las montañas de la zona. En 1908 tuvo que dejar
el cargo de párroco por la lepra que contrajo por la insalubridad de los
lugares, pero continuó con el mismo fervor su misión. Murió el 26 de enero de
1914 en Villa del Tránsito (Córdoba). El papa Francisco lo proclamó beato en
2013.
San Salomón Leclerq nació en Boulogne-sur-Mer,
Francia, el 14 de noviembre de 1745. Entró en el noviciado de los Hermanos de
las Escuelas Cristianas, comúnmente conocidos como Lasalliani. Realizó la
profesión perpetua en 1772. Durante los años violentos de la Revolución francesa,
cuando los Hermanos fueron obligados a abandonar la casa, se quedó solo él para
cuidarla. El 15 de agosto de 1792 los guardias lo arrestaron, lo llevaron
preso y algunos días después lo asesinaron en el jardín del Convento de los
carmelitas, escenario de uno de las más terribles masacres realizadas durante
esos años: 166 entre sacerdotes y religiosos, encarcelados por haber rechazado
jurar la Constitución civil del clero, fueron masacrados sin ningún juicio y
sus cuerpos arrojados en el pozo. Era el 2 de septiembre de 1792. Pío XI
celebró la beatificación de este grupo de mártires en 1926.
San Ludovico
Pavoni nació
en Brescia el 11 de septiembre de 1784. Respondiendo a la llamada del Señor,
fue ordenado presbítero el 21 de febrero de 1807. Se distinguió inmediatamente
por una extraordinaria dedicación a los jóvenes pobres o abandonados, a favor
de los cuales fundó el Instituto de san Bernabé, al que dio continuidad con el
nacimiento de la Congregación de los Hijos de María Inmaculada. Después
añadió a la institución una sección para sordomudos. Dio también un notable
impulso a una vivaz actividad editorial y tipográfica. Al día siguiente de que
estallara en Brescia los “Diez días”, el 24 de marzo de 1849, el padre
Ludovico, acompañó bajo la lluvia a sus chicos en el intento de ponerlos a
salvo de los saqueos y violencias, y contrajo una broncopulmonitis que lo llevó
a la muerte el amanecer de 1 de abril. Juan Pablo II lo beatificó en el 2002.
San Alfonso
María Fusco, nació
en Angri, en la provincia de Salerno, el 23 de marzo de 1839. Fue ordenado
sacerdote el 29 de mayo de 1863. Nombrado canónigo de la iglesia colegiada de
Angri, se dedicó con gran celo de forma particular al sacramento de la
Reconciliación y a la predicación asidua de la palabra de Dios; para venir al
encuentro a la instrucción de los niños pobres abrió una escuela en su propia
casa. Esa exigencia profunda de solidaridad y de caridad, que en 1866 había
llevado a asistir a los pacientes de cólera hasta poner en riesgo la propia
vida, pudo después concretarse, con la colaboración de algunas mujeres jóvenes,
en la fundación de la Congregación de las Hermanas de San Juan Bautista (1878),
a quien asignó el fin de dar educación a las niñas huérfanas y necesitadas.
Murió el 6 de febrero de 1910, en Agri. En 2001 Juan Pablo II lo proclamó beato.
Sor Isabel de la Santísima Trinidad Catez,
nació en el campo militar de Avor en Bourges, Francia, el 18 de julio de 1880.
Durante la adolescencia sintió una fuerte atracción por Jesús y realizó
privadamente el voto de virginidad, con el deseo de entrar en el monasterio.
También en medio del mundo, se preparó a la vida monástica, enseñando el
catecismo a los pequeños de la parroquia, ayudando a los pobres más abandonados
y viviendo en profunda comunión con Dios y con la Virgen María.
El 2 de agosto de 1901 entró en el
Carmelo de Digione y el 11 de enero de 1903 pronunció los votos, tomando el
nombre de Isabel de la Santísima Trinidad. Pero pocos
meses después se manifestó en la joven una terrible enfermedad, que aceptó con
total abandono a la voluntad del Señor. Al martirio del cuerpo se añadió el del
espíritu, con un sentido de vacío y de abandono por parte de Dios, sensaciones
que ella superó en la fe y en el amor, contemplando con implicación
extraordinaria inhabitación de la Santísima Trinidad en su alma. Murió el 9 de
noviembre de 1906, a los 26 años. En 1984, le beatificó Juan Pablo II.
Fuente:
Zenit
