En
la oración del ángelus recordó también que en Alemania fue declarado beato el
sacerdote Engelmar Unzeitig, asesinado en el campo de concentración nazi de
Dachau
El santo padre Francisco ha
apoyado la iniciativa de la Iglesia en México a favor de la familia, en sus
palabras pronunciadas este domingo antes de la oración del ángelus: “Me asocio
con mucho gusto a los obispos de México, quienes apoyan el empeño de la Iglesia
y de sociedad civil a favor de la familia y de la vida” dijo; y precisó que
dichos valores “en este tiempo necesitan de una especial atención pastoral y
cultural en todo el mundo”.
En los últimos días se han
realizado en el país azteca manifestaciones en unas 110
ciudades a favor de la vida y de la
familia, congregando a cientos de miles de personas, católicos, cristianos,
creyentes de otras religiones y no creyentes.
Además indicó Francisco,
que reza “por el querido pueblo mexicano, para que cese la violencia que en
estos días ha golpeado también a algunos sacerdotes”. De hecho el lunes pasado
fueron encontrado los cuerpos sin vida de los padres Alejo Nabor y José Suárez,
párroco y vicario respectivamente quienes fueron asesinados.
Pertenecían a la parroquia
de Nuesta Señora de Fátima en la localidad de Poza Rica de Hidalgo. Además el
lunes, se perdió contacto con otro sacerdote, el padre José López, por quien el
cardenal Suarez Inda pidió sea liberado y respetado
en su integridad.
La situación de violencia
en México no mejora, al punto que en la jornada conclusiva del Encuentro
interreligioso de Oración por la Paz, que se celebró este miércoles en Asís, entre las velas encendidas por
los países que sufren violencia, se encendieron una por México y otra por
Venezuela.
El Papa recordó que en otra
parte del mundo, en Alemania, ayer fue declarado beato el sacerdote Engelmar Unzeitig, de la Congregación de los
Misioneros de Mariannhill,
asesinado por odio a la fe en el campo de concentracion nazi, de Dachau.
Subrayó que este sacerdote “contrapuso el amor al odio, a la crueldad la
mansedumbre” y deseó que “su ejemplo nos ayude a ser testimonios de caridad y
de esperanza, también en medio de las tribulaciones”.
Para finalizar el Pontífice
recordó que hoy se celebra la Jornada mundial del sordo. “Deseo saludar a todas
las personas sordas, aquí presentes o representadas, y animarles a que den su
contribución para que la Iglesia y la sociedad sean cada vez más capaces de
acoger a todos”.
Y al concluir sus palabras
reiteró el saludo “a los queridos catequistas”. Y añadió: “Gracias por vuestro
empeño en la Iglesia al servicio de la evangelización y en la transmisión de la
fe. La Virgen les ayude a perseverar en el camino de la fe y a dar testimonio
con la vida de los que transmiten en la catequesis”.
Fuente:
Zenit
