La situación actual de violencia en el mundo no tiene parangón quizá
desde fines de la Segunda Guerra Mundial
Las llamadas reiteradas del Papa Francisco a la paz;
los esfuerzos de miles de misioneros en todos el planeta para lograr la
reconciliación; los trabajos y los días de millones de seres humanos que
quieren construir un entorno pacífico, pareciera ser que no tienen eco en el
corazón endurecido de los violentos.
Haciendo un resumen de
los datos que arroja la décima edición del Índice de Paz Global 2016 elaborado
por el Instituto para la Economía y la Paz, podemos decir que el mundo es menos
pacífico que el año pasado y que –al igual que en la riqueza—la brecha entre
los países más y menos violentos, se está ampliando.
“Los dos indicadores que mayormente se han deteriorado en los últimos años han sido el impacto del terrorismo y la inestabilidad política”, según se puede leer en la carátula del informe de este 2016.
El Índice tiene en
cuenta los conflictos nacionales e internacionales en los que está involucrado
el país, su seguridad interior (evaluando un total de diez factores, incluyendo
criminalidad y actividad terrorista) y el nivel de militarización del país, teniendo
en cuenta el gasto militar, entre otros datos.
La situación actual de
violencia en el mundo no tiene parangón quizá desde fines de la Segunda Guerra
Mundial. Lejos de mejorar, la situación de violencia en las veinte naciones más
violentas del mundo –de Libia a Siria– ha ido empeorando.
Los
de arriba y los de abajo
Los diez primeros países
(del 1 al 163) en el Índice de Paz son Islandia, Dinamarca, Austria, Nueva
Zelanda, Portugal, República Checa, Suiza, Canadá, Japón y Eslovenia.
Los diez últimos lugares
de la tabla presentada en 206 por el Instituto para la Economía y la Paz son
Libia, Sudán, Ucrania, República Centroafricana, Yemen, Somalia, Afganistán,
Irak, Sudán del Sur y Siria.
España está en el lugar
25, Italia en el 39, Argentina en el 67, Cuba en el 85 (empatada con Perú),
Estados Unidos en el 103, Brasil en el 105, México en el 140 y Venezuela en el
143, Colombia en el 147 (siendo el más violento de América Latina) y Rusia en
el 151.
Los que más han mejorado
su posición son Panamá (49), Tailandia (125), Sri Lanka (97), Sudáfrica (126) y
Mauritania (123). Los cinco que muestran un mayor deterioro son Yemen (158),
Ucrania (156), Turquía (145), Libia (154) y Bahréin (132).
Desde luego, en el caso
de Turquía el Índice se elaboró antes del intento de golpe de estado de julio y
de la enorme “purga” que el gobierno de Erdogan ha hecho en este país, tanto
con funcionarios públicos como con miembros de las fuerzas armadas, devolviendo
a Turquía a un debate nacional, incluso, sobre la restitución de la pena de
muerte..
JAIME SEPTIÉN
Fuente: Aleteia
