Dar gracias por la Orden de Predicadores
Hoy celebramos en toda la Iglesia a este gran santo,
Domingo de Guzmán, nuestro Fundador y Padre. Y, como buena hija, estoy súper
orgullosa de mi padre Domingo; hoy no tengo otra cosa en la boca y en el
corazón que a él; por ello, sólo puedo compartirte qué es lo que él me ha
regalado y lo que a ti también te ha regalado.
Domingo era un hombre muy ecuánime y amante del
estudio. Un día tuvo que marchar a Francia acompañando a su obispo. Allí se
encontró con la gran herejía de los cataros. Sintió tal compasión por aquellos
hombres, que se quedó a vivir con ellos para poder hablarles de Cristo cada
día.
Su anuncio era el amor que Dios les tenía, y cómo Dios
Padre les había regalado a su Hijo para salvarlos, cómo con la muerte y
resurrección de Cristo tienen la salvación.
Y éste es el gran regalo que te ha hecho Santo
Domingo. Después de 800 años, todas las mañanas te decimos lo mismo que
anunciaba él: que Cristo está vivo, que te ama como estás y como eres, que Él
ha muerto y ha resucitado para que tú tengas vida. El mensaje es el mismo...
¡sólo que ahora va por vía WhatsApp!
Cristo quiere que seas feliz. Nada de lo que te ocurre
es ajeno a Él, Jesucristo está a tu lado, sufriendo contigo, riendo contigo,
gozando contigo... Si, como yo ahora con el parche, te cuesta ver, si no
descubres a Cristo, pídele hoy a Nuestro Padre Santo Domingo que interceda por
ti, para que tu fe pase de la cabeza al corazón, que interceda para que tengas
una vivencia real de Cristo.
Hoy el reto del amor es dar gracias al Señor porque,
cada mañana, la Orden de Predicadores te entregamos a Cristo para que vivas de
Él. Y, ahora, ora un momento al Señor para que siempre mantengamos encendida la
antorcha de la fe. Gracias, Señor, por el regalo de ser dominica; "me ha
tocado un lote hermoso, me encanta mi heredad".
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma