"Fue la
voluntad expresada por el pueblo, y esto exige de todos nosotros una gran
responsabilidad", declara el papa Francisco
El Brexit (salida de la Unión Europea)
venció por más de un millón de votos (17.410.472 frente a 16.141.241 -51,9%
frente al 48,1%-) este jueves 23 de junio. El referéndum sobre la permanencia
de Reino Unido con la Unión Europea se salda finalmente con una sorpresa y abre
un escenario único dentro del continente.
“Fue la voluntad expresada por el pueblo, y esto exige de todos nosotros una gran responsabilidad para garantizar el bien del pueblo del Reino Unido y también el bien y la convivencia de todo el continente europeo”, declaró hoy el papa Francisco al respecto, en una conversación con periodistas en el avión que le llevaba de Italia a Armenia, destacando la necesidad de garantizar la convivencia.
“Me he enterado del resultado final aquí
en el avión, porque cuando salí de casa solo hojeé el Messaggero y todavía no había
nada definitivo”, explicó en una respuesta al portavoz vaticano Federico
Lombardi, según informó Vatican
Insider.
Las encuestas vaticinaban una ligera
ventaja de la permanencia. Sin embargo, finalmente con una participación del
72% del electorado, las posiciones políticas que defendían la marcha de la
Unión Europea han vencido.
La salida de Gran Bretaña de la Unión
Europea ha puesto a Europa en una situación muy difícil. Caída fuerte de las
bolsas, el oro vuelve a ser la inversión refugio, dudas e incógnitas para las
decenas de miles de europeos que viven en el Reino Unido y los ciudadanos
británicos que viven en Europa, gran incertidumbre para los millares de
empresas grandes y pequeñas que tienen sus inversiones o comercian con el Reino
Unido, y un largo etcétera.
Los resultados son distintos
dependiendo de la región del Reino Unido consultada. Gales se decantó por la salida e Irlanda
del Norte por la permanencia. El Este, el Norte de Inglaterra y Escocia también
votaron por la permanencia pero con una ventaja que no ha sido suficiente para
compensar los votos del resto de las demarcaciones políticas.
Ahora comienza un periodo de
inestabilidad política y económica. La
libra ha caído en picado a su nivel más bajo desde 1985.
El portavoz de los nacionalistas
escoceses ha pedido un nuevo referéndum de independencia.
Quien iba a ser el Primer Ministro
David Cameron (a favor de la permanencia), el principal responsable, ha
dimitido.
También se notarán las repercusiones en la Unión
Europea. El Tratado de Lisboa establece las pautas que han de seguirse a partir
de ahora.
Reino Unido debe notificar su deseo de
abandonar la Unión Europea y posteriormente se abrirá un periodo de dos años para ejecutar su
salida. Este periodo de tiempo podía ampliarse si así lo
deciden los 27 estados miembros de la Unión Europea.
Todo un terremoto político que hace
temblar los cimientos de la Unión Europea. Los próximos días y meses serán
claves para comprender las repercusiones de esta decisión.
Nunca antes un Estado miembro había
votado y aprobado su salida de la Unión Europea. Hasta ahora todos querían
entrar en Europa, como Turquía, Croacia, Serbia Ucrania, etc.
Es un fuerte toque de atención a la Unión
Europea. Las cosas no
pueden seguir igual. No seguirán igual. Europa tiene que entusiasmar a los
ciudadanos europeos, y esta es su gran asignatura pendiente.
Bruselas se ve como un centro de poder lejano, burocratizado y muy complicado.
La reacción de Alemania es de calma, pero
la política de Ángela
Merkel, “capitana del barco de Europa” deberá cambiar. François Hollande,
presidente de Francia, ha dicho que “el
voto británico pone gravemente a prueba a Europa”. Italia y
España piden calma, pero entre la opinión
pública hay desolación.
Mientras tanto, la ultraderecha europea está
ya animada a celebrar referéndums para salir de Europa, especialmente en
Chequia y Hungría. El jefe de la extrema derecha xenófoba, Farege, dice que “Europa
se está muriendo”.
¿Funcionará Europa mejor sin Gran
Bretaña? Los europtimistas dicen que tras los ajustes por la salida del Reino
Unido, Europa estará mejor porque en realidad este país era una rémora, porque
quería estar en Europa “con ventaja” frente a los demás estados.
El premier británico David Cameron es el primer responsable de
esta situación, al haber prometido y convocado un referéndum
sobre si mantenerse o salir de la Unión Europea.
Por su falta de liderazgo en el interior
de su partido no se le ocurrió otra cosa que prometer un referéndum, lo mismo que hizo
con el caso de Escocia (que por cierto ha votado a favor de permanecer en
Europa).
¿Era necesario el referéndum? En la sociedad actual que se mueve por
sentimientos encontrados, con la ayuda de las nuevas tecnologías de la
información y con los apasionamientos que acompañan, un voto tan trascendental que dependa más
del corazón que de la cabeza es como echar una moneda al aire.
Los ciudadanos deben decidir sí o no, y de ello depende el futuro de
generaciones.
Hay constituciones europeas que impiden
el referéndum en dos temas cruciales: los relacionados con los impuestos y la
política internacional.
Ambos temas dependen mucho de
consideraciones muy personales de los ciudadanos, porque afectan a su bolsillo
directamente o a sus sentimientos. Algunos sostienen que las decisiones deben
tomarlas los parlamentos elegidos democráticamente.
Además, Gran Bretaña ya celebró en 1975
un referéndum, en que ganó el “sí” por un amplio margen. ¿Había que hacer otro
referéndum en 2016? Y si
ganaba el “sí” ahora, se puede decir ¿hasta cuándo?
Para poco más de la mitad de los
británicos que votaron ayer, seguir en Europa era el despilfarro, perder la
soberanía como país para entregarla a los burócratas europeos y a 28 estados.
Para los que votaron quedarse, Europa era la gran oportunidad de futuro.
Como dijo el presidente Barak Obama, los
Estados Unidos están más interesados en Europa, donde hay 300 millones de
consumidores, que en una Gran Bretaña aislada.
Fuente: Aleteia
