FRANCISCO EN ARMENIA INVITA A APRESURAR EL PASO A LA COMUNIÓN PLENA

Lo pidió el Santo Padre después de participar en la Divina Liturgia presidida por Karekin II, para que las jóvenes generaciones, tengan un futuro libre de las divisiones del pasado

El papa Francisco inició su tercer y último día del viaje apostólico a Armenia, celebrando temprano, a las 7,30 de la mañana, la santa misa en privado en el Palacio Apostólico de Etchmiadzin.

Ha sido también el día del encuentro informal del Santo Padre con 14 obispos armenios católicos y con una docena de sacerdotes que desarrollan su ministerio en el país, además de los prelados que le acompañan en el viaje apostólico.

La visita pública del Santo Padre inició en cambio cuando salió del Palacio Apostólico, hacia la cercana plaza de San Tiridate, también en la ciudad de Etchmiadzin. Allí se celebró la divina liturgia, presidida por el catholicós Karekin II, a la cual asistió el Santo Padre.

Una liturgia, la armenia, con muchos aspectos similares a la constantiniana o preconciliar, indicaron los expertos, con un ingreso procesional del Evangelio cubierto de un velo bordado. El catholicós presidió la ceremonia en el altar a los pies de María, junto a unos diez prelados, todos vistiendo paramentos en los que predominaban los colores rojo y dorado.

El Santo Padre siguió con gran atención el desarrollo de la ceremonia desde el lado derecho del altar.

Y al concluir la Divina Liturgia, el catholicós Karekin II indicó que hoy los extremismos, la xenofobia, la distorsión de los valores éticos y espirituales, así como la familia en crisis amenazan nuestra fe. Señaló también que la Iglesia es una al difundir el Evangelio de Cristo, en el cuidado de la creación y del hombre que es lo máximo entre las criaturas. Y expresó su deseo de que haya otras oportunidades para dar testimonio juntos. Después de que Francisco se acercó a Karekin II y se dieron el abrazo de la paz.

Por su parte el papa Francisco en sus palabras agradeció al catholicós Karekin II porque “ha abierto en estos días las puertas de su casa y hemos experimentado qué dulzura, qué delicia es convivir los hermanos unidos”.

Un encuentro “en el signo de los santos Apóstoles. Los santos Bartolomé y Tadeo, que proclamaron por primera vez el Evangelio en estas tierras, y los santos Pedro y Pablo, que dieron su vida por el Señor en Roma” dijo.
Y deseó por ello que “la comunión entre nosotros sea plena” que no sea “ni sumisión del uno al otro, ni absorción, sino más bien la aceptación de todos los dones que Dios ha dado a cada uno”.

Asimismo manifestó su deseo de que “tengamos el oído abierto a las jóvenes generaciones, que anhelan un futuro libre de las divisiones del pasado”.

Francisco por ello invitó que “así como los Apóstoles en la mañana de Pascua, no obstante las dudas e incertidumbres, corrieron hasta el lugar de la resurrección atraídos por el amanecer feliz de una nueva esperanza, así también sigamos nosotros en este santo domingo la llamada de Dios a la comunión plena y apresuremos el paso hacia ella”.

La divina liturgia concluyó después de la consagración y la comunión dada bajo las dos especies para los fieles ortodoxos armenios, por el catholicós en el altar y llevada por los sacerdotes cubiertos de un manto color violeta a los fieles más alejados. Finalmente Karekin II se acercó al Papa y le llevó al centro del altar para que impartiera su bendición. Ambos dejaron el altar, caminando juntos debajo de un palio, en medio de los aplausos de los presentes.


Fuente: Zenit