Ceremonia
en el Vaticano para festejar los 65 años de la ordenación sacerdotal de
Benedicto XVI
El papa emérito
Benedicto XVI cumple hoy 65 años de sacerdocio, motivo por el cual el
santo padre Francisco ha querido participar hoy en el homenaje que se ha
celebrado en el Vaticano, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico.
Palabras del papa Francisco:
«Santidad, hoy
festejamos la historia de una llamada que inició hace 65 años con su ordenación
sacerdotal el 29 de junio de 1951 en la catedral de Freising. ¿Pero cuál es la
nota de fondo que recorre esta larga historia y que desde el primer inicio
hasta hoy la domina cada vez más?
En una de las
tantas hermosas páginas que usted le dedica al sacerdocio, subraya cómo en la
hora de la llamada definitiva de Simón, Jesús mirándolo en profundidad le
pregunta una sola cosa: ‘¿Me amas?’.
¡Qué bello y
verdadero es esto! Porque es aquí –usted dice– es en aquel ‘me amas’ que el
Señor fundamenta su pastoreo, porque solo si hay amor por el Señor, Él puede
realizar el pastoreo a través de nosotros: ‘Señor tú sabes que te amo’.
Es esta la nota
que domina una vida intensa empleada en el servicio sacerdotal y a favor de una
verdadera teología que Ud. no por casualidad ha definido como ‘la receta
del amado’; sobre esto usted siempre ha dado testimonio y testimonia
todavía hoy: que la cosa decisiva en nuestras jornadas –de sol o de
lluvia– aquello con la cual solamente viene todo el resto, es que el Señor esté
verdaderamente presente, que lo deseamos, que interiormente estamos cerca de
Él, que lo amamos, que realmente creemos profundamente en Él y creyendo lo
amamos realmente.
Es este amar
que verdaderamente nos llena el corazón, este creer es aquello que nos hace
caminar seguros y tranquilos sobre las aguas, también en medio de la tempestad,
justamente como sucedió con Pedro. Este amar y este creer es lo que nos permite
amar al futuro no con miedo o nostalgia, sino con alegría, también en los años
avanzados de nuestra vida.
Y así,
justamente viviendo y dando testimonio hoy de manera tan intensa y luminosa
esta única cosa verdaderamente decisiva -tener los ojos y el corazón dirigido a
Dios- usted santidad sigue sirviendo a la Iglesia, no deja de contribuir
realmente con vigor y sabiduría a su crecimiento; y lo hace desde aquel pequeño
monasterio Mater Ecclesiae, en el Vaticano, que se revela así ser algo muy
diverso que uno de esos rincones olvidados en la cual la cultura del descarte
de hoy tiende a relegar a las personas cuando debido a la edad, las fuerzas
faltan.
Es todo lo
contrario. Y permita que lo diga con fuerza su sucesor ¡qué ha elegido llamarse
Francisco! Porque el camino espiritual de san Francisco inició en San Damián,
pero el verdadero lugar amado, el corazón palpitante de la Orden, allí donde la
fundó y donde al final de cuentas entregó su vida a Dios fue en la Porziúncola,
la ‘pequeña porción’, el rincón junto a la Madre Iglesia; junto a María que,
por su fe así firme y por su vivir así enteramente el amor y en el amor con el
Señor, todas las generaciones la llamaron bienaventurada.
Así la
providencia, quiso que usted, querido hermano, llegara a un lugar por así decir
propiamente ‘franciscano’ del cual se irradia tranquilidad, paz, fuerza,
confianza, madurez, una fe, una dedicación y una fidelidad que me hacen tanto
bien y me dan fuerza así como a toda la Iglesia, así como y un sano y
alegre sentido del humor.
El deseo con el
cual quiero concluir es por lo tanto un deseo que dirijo a usted junto a todos
nosotros y a la Iglesia entera: que usted, santidad, pueda continuar sintiendo
que la mano del Dios misericordioso la sostiene, que pueda sentir y darnos
testimonio del amor de Dios; que con Pedro y Pablo pueda continuar a exultar
con gran alegría mientras camina hacia la meta de la fe».
Concluidas las
palabras del Santo Padre, Benedicto XVI recordó que “hace 65 años, un
hermano ordenado junto a mi decidió escribir sobre la estampa de recuerdo de su
primera misa una palabra en griego: Eukaristomen” que significa celebrar
y vivir el misterio eucarístico. Y añadió: “Estoy convencido que con esta
palabra en sus diversas dimensiones se diga todo lo que se puede decir en este
momento”, y agradeció a todos los presentes por este sentido homenaje.
Fuente:
Zenit
