En el discurso que el Papa Francisco
dio a la Renovación Carismática en junio del año pasado, señaló que el demonio
busca destruir a las familias porque es allí donde Jesús crece
Hay un demonio especializado en atacar a la familia, afirmó el
exorcista César Truqui, sacerdote que participó en el reciente curso sobre
exorcismo realizado en Roma (Italia), quien advirtió que todo lo que afecte a
la familia –entre ellas el divorcio-, son agradables al diablo.
En declaraciones al semanario italiano Tempi, el sacerdote afirmó que hay
“un demonio especializado en el ataque a la familia, citado también en la
historia de Tobías, se llama ‘Asmodeo’” -que mató a siete maridos a Sara y que
fue encadenado en el desierto por San Rafael-, y que “se hace presente” en
muchos exorcismos.
A este demonio, indicó, “lo recuerdo en aquellos exorcismos del P. Gabriele
Amorth y del P. Francesco Bamonte, a quien asistí”. Recuerdo “una pareja de
jóvenes muy unida que quería casarse, no obstante ella debiese someterse a un
exorcismo para ser liberada”.
Durante el exorcismo “el demonio estaba furioso y conminaba al P. Amorth de
impedir el matrimonio,
de lo contrario mataría a la joven. Obviamente –señaló- era una amenaza del
mentiroso que de hecho no ocurrió”.
En ese sentido, el sacerdote añadió que el diablo también busca atacar a la
familia a través de las ideologías y de los estilos de vida y pensamiento individualistas que han
seducido a la sociedad, y entre los cuales se encuentra la difusión del
divorcio.
“Se cree que ‘si no me gusta más mi marido, el divorcio me hará estar
mejor’”, pero “olvidan las consecuencias sobre los hijos y la sociedad. Esta
mentalidad contraria a la familia es agradable al diablo: él sabe que un hombre
solo y sin puntos de referencia es manipulable e inestable”, afirmó
“Aún hoy, que tengo más de 50 años, solo pensando que mi madre y mi padre
se aman para siempre, encuentro alivio y coraje. Al contrario, los hijos de los
padres separados son más frágiles e indecisos”, advirtió.
Estas palabras son respaldadas por el discurso que el Papa Francisco dio a
la Renovación Carismática en junio del año pasado, en el cual señaló que el
demonio busca destruir a las familias porque es allí donde Jesús crece, en
medio del amor de los cónyuges y en la vida de los hijos.
“Crece en el amor de los cónyuges, crece en la vida de los hijos. Y por
esto el enemigo ataca tanto a la familia. El demonio no la quiere. Busca
destruirla, busca que el amor no esté allí”, advirtió en el estadio olímpico de
Roma ante 52.000 personas.
Ese día, Francisco recordó que “las familias son estas iglesias domésticas.
Los esposos son pecadores, como todos, pero quieren ir adelante en la fe, en su
fecundidad, en los hijos y en la fe de los hijos”.
Por ello, pidió al Señor que “bendiga a la familia, la haga fuerte, en esta
crisis en la que el diablo quiere destruirla”.
Fuente: ACI Prensa
