Abre el corazón
Hola, buenos días, hoy Celia nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
Nos han regalado unos colchones hinchables, de estos
que tienen el motor incluido. Para hincharlo, necesitas enchufar el cable pero,
hasta que la rueda no está girada, de modo que se abra la válvula para coger el
aire, no funciona. Es cuando la giras, cuando el motor empieza a coger aire y
se llena sin esfuerzo.
Esto me llevaba a pensar en las veces que las personas
tenemos el corazón cerrado. Ir a misa, dar catequesis, hacer obras de
caridad... Miles de cosas. Aparentemente estamos "enchufados" a
Cristo, pero, ¿tenemos la rueda abierta? ¿Tenemos el corazón abierto para que
entre Cristo hasta lo más profundo?
Nos esforzamos por ser buenos. Intentamos llenar el
colchón soplando nosotros mismos. ¡Pero es más fácil que eso!
Hoy se te presentarán situaciones en las que, o dejas
las riendas a Cristo, o acabarán por quemarte. Situaciones que se te escapan de
las manos... llevamos el control, y así no le dejamos entrar, y ni siquiera
vemos otras soluciones porque Él no tiene espacio.
Cristo quiere ayudarte, Él quiere entrar en tu
corazón, para que veas la misma situación pero con unos ojos nuevos, desde
Cristo.
Pero no solo vale estar "enchufado". Hoy el
reto del amor es abrir la rueda, abrir tu corazón. Cuando Cristo entra te llena
de felicidad. Es cierto que, cuando ya no llevas tú las riendas, sientes
vértigo e incertidumbre, pero... ¿te arriesgas?
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
