Quien cree que Jesús es
Dios debe creer también en todo lo que Él ha hecho y dispuesto para nuestra
salvación
La fe es un regalo inmerecido que
libremente recibimos.
2.-
Creo en la Iglesia porque creo en Jesucristo.
Quien cree que Jesús es Dios debe
creer también en todo lo que Él ha hecho y dispuesto para nuestra
salvación. La Iglesia nace de su costado traspasado de donde vertió agua y
sangre. La Iglesia sigue viviendo del agua (Bautismo) y de la Sangre (Eucaristía)
derramada en la Cruz.
Dios hace muchísimos milagros para
recordarnos las verdades de la fe. Muchos de estos son verificados por
rigurosos estudios científicos: Lanciano, Lourdes, Guadalupe y muchos
otros. El milagro más grande es la Eucaristía. El dijo: "El que come mi
carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo
le resucitaré el último día" Juan 6,54. Es El mismo Cristo en la
Eucaristía quien se hace realmente presente cada día en más de 500.000 iglesias
católicas en todos los continentes.
Algunos dicen: "Jesús está en
todas partes. Para que ir a la Iglesia". Hay que enseñarles:
Sí, Jesús está en todas partes, pero sólo en la Eucaristía está presente en
forma substancial para que lo comamos y tengamos vida nueva. Para sanarnos,
liberarnos del mal, unirnos en la Iglesia y darnos fuerza para vivir la
santidad. Sólo en la Iglesia se encuentra a Cristo Eucaristía. Cristo ha venido
para reunirnos, como un pastor recoge a sus ovejas. Quiere así que seamos su
Cuerpo Místico para que en EL seamos todos hijos del Padre. Quiso hacernos
familia suya. Por eso funda una sola Iglesia, con una sola fe, un solo
bautismo.
4.- Creo en la Iglesia porque es obra
de Dios y no de hombres.
No escojo a la Iglesia como podría
escoger mi plato favorito. La Iglesia es institución divina y no capricho
humano. Los hombres pueden fundar otras muchas iglesias y religiones para
reunirse y hacer cosas buenas. A estas guardo respeto y a quienes buscan la
verdad con sinceridad les tengo admiración. Pero no por eso olvido que Jesús,
Dios y hombre verdadero, quiso reunirnos en UNA IGLESIA, la que El fundó.
5.- Creo en la Iglesia
"Católica" que significa "Universal".
La Iglesia católica no es sólo para un
grupo o región. Es para todo pueblo, raza y nación. Está en todas partes, es la
más grande y bien organizada del mundo. No porque sus miembros sean más
inteligentes sino porque es obra de Dios.
¿Sabía usted que cada día hay en
el mundo 50.000 nuevos católicos? Cada mes hay un millón y medio de católicos
más que el mes anterior. Cada año hay 18 millones de católicos más que el año
anterior. Durante el gobierno del Papa Pablo VI, la Iglesia Católica pasó
de 600 millones a 750 millones. Durante el gobierno del Papa Juan Pablo
II el número de católicos ha pasado de 750 millones a 1,086 millones en 2003.
Esto a pesar de un esfuerzo intenso de parte del mundo para desprestigiarla y
destruirla.
6.- Creo en la Iglesia porque sólo ella
enseña con autoridad divina toda la verdad.
Jesús confió a los Apóstoles la
revelación divina contenida en su Palabra. Les prometió el Espíritu Santo y les
comunicó la facultad de enseñar en Su nombre. «Quien a vosotros os escucha, a
mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me
rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado.» (Lucas 10,16) Sólo la Iglesia
Católica es gobernada por el Papa y los obispos, sucesores de los Apóstoles,
herederos de esta promesa. Ellos poseen por lo tanto la autoridad
del magisterio para enseñar toda la Palabra revelada y profundizar su
contenido sin error, con la protección y guía del Espíritu Santo.
Mientras que en otras Iglesias hay
diversidad de interpretaciones Bíblicas, sólo la Iglesia Católica ha enseñado
la verdad plena con total consistencia en todas partes desde el principio. Sólo
ella posee el Depósito de Fe que contiene todo lo que Jesús nos
reveló: La Biblia y la Tradición Apostólica.
7.- Creo en la Iglesia porque veo la
obra de Dios en María nuestra madre.
Los católicos hacemos lo que Jesús
pidió al discípulo amado en la Cruz: Llevamos a María a nuestra casa. Cf. Jn
19,27.
8.-
Creo en la Iglesia por el testimonio de los Apóstoles y los Padres
9.- Creo en la Iglesia por el
testimonio de los santos, nuestros hermanos mayores.
Ellos son Evangelios vivos, ejemplos de
lo que Dios hace en los que viven plenamente en la Iglesia y son alimentados
con Cristo vivo a través de ella.
10.- Creo en la Iglesia porque no me
dejo llevar por los escándalos sino por la Palabra de Dios.
Es cierto que hay escándalos en la
Iglesia. Ya Jesús lo advirtió. Pero también hay cientos de miles de mártires que
han derramado su sangre por Cristo en cada siglo incluso el nuestro. Millones y
millones viven su fe inspirados por el Evangelio.
Sé bien que la Iglesia está formada de
seres humanos pecadores. Pero Jesús quiso reunir en ella a los pecadores para
hacerlos hijos de su Padre, Dios. No todos se
convierten. Desde el principio algunos desde adentro le traicionan. Pero Jesús
no revoca su alianza sellada con Su Sangre. Sigue siempre fiel a sus promesas.
Jesús dijo: "Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra
edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra
ella." Mateo 16,18
Cada uno pone sus ojos en lo que le
interesa:unos miran a los santos y ven Evangelios vivos dignos de ser imitados.
Otros en cambio sólo miran los malos ejemplos para justificar el rechazo a la
Iglesia.
¿Dónde pones tus ojos en los santos o
en los escándalos?
Jesús nos advierte: "el que no
tiene pecado, que tire la primera piedra". Por mi parte prefiero mirar a
los santos, nuestros hermanos mayores pues tengo mucho que aprender de ellos y
aprecio sus ayudas. No desisto en la esperanza de llegar a ser uno de ellos por
la misericordia de Dios que perdona y da la gracia.
En cada siglo los enemigos de la
Iglesia anuncian su inminente desaparición. Sin embargo ella los entierra a
todos. Han pasado 2000 años. Todo imperio se ha derrumbado pero la Iglesia
sigue siendo la misma madre con más de mil millones de hijos e hijas, más de
405.450 sacerdotes y más de 3.000 obispos. El número de seminaristas está
aumentando y también las ordenaciones sacerdotales aumentaron en el 2004.
Todavía hay muchachas que optan por la vida religiosa y aun surgen nuevas
comunidades religiosas (como la que produce esta página).
Hoy la Iglesia es perseguida,
despreciada y difamada por todas partes. Pero su autoridad moral sigue siendo
un faro de luz inextinguible que puede ser odiado pero no ignorado. La sucesión
de Pedro jamás se ha roto. El Papa sigue gobernando a la Iglesia y los
católicos por todo el mundo siguen unidos en comunión con él. A pesar de su
ancianidad, el Papa es capaz de reunir a cientos de miles de jóvenes para
escucharle enseñar la Palabra de Dios. La Santa Sede mantiene relaciones con
175 países (2002).
Todo esto sólo puede ser obra de Dios.
Por eso creo y por eso no puedo dejar de anunciar la verdad a mis
hermanos.
Y usted: ¿Conoce la
Iglesia católica o la caricatura que hacen de ella sus enemigos?
¿Está usted sobre la roca firme establecida por Cristo o en las arenas
movedizas de interpretaciones humanas?Jesús te llama. No lo hagas esperar
Por:
Padre Jordi Rivero
