En el
Desayuno de Oración Nacional, el presidente de EEUU destaca el valor de la fe
El presidente de EE.UU. Barack Obama se
dirigió el pasado jueves a los presentes en el Desayuno de Oración Nacional
para hablar de la necesidad de superar el miedo a través de la fe, precisamente
un día después de hacer una visita histórica a la mezquita de Baltimore, donde
envió un mensaje de tolerancia e inclusión religiosa.
“El miedo puede llevarnos a ser injustos
con aquellos que son diferentes o conducirnos a intentar tener bajo control a
esos siniestros ‘otros’”, dijo Obama, en velada referencia
a la retórica de división en la campaña presidencial.
“Por otro lado, el miedo puede llevarnos a sucumbir a la
desesperación o a la parálisis o al cinismo”, afirmó. “El miedo
puede alimentar nuestros impulsos más egoístas y erosionar los lazos de la
comunidad”.
Sin embargo, continuó, “la fe
es la gran cura para el miedo”.
Estos miedos, explicaba Obama con una
pizca de arrepentimiento, incluyen el temor a que los niños crezcan “demasiado
rápido”.
“¡Se van a marchar!”, dijo con una
sonrisa. La mayor de las hijas de Obama, Malia, comienza en otoño el periodo
universitario.
Obama también alabó a los grupos confesionales por su labor en una gran variedad de
asuntos, desde combatir el contrabando hasta dar acogida y apoyo a los refugiados;
además, celebró el regreso del pastor Saeed Abedini, que fue recientemente
liberado de una prisión iraní.
“El año pasado rezamos por que pudiera
ser liberado y este año damos gracias de que esté en casa sano y salvo”,
manifestó Obama.
Podéis encontrar aquí la transcripción completa de su
intervención, donde se incluye el siguiente pasaje, que puede que sorprenda a
algunos:
“Para mí, y sé que también para muchos de
vosotros, la fe
es la gran cura para el miedo. Jesús es una buena cura para el miedo. Dios da a
los creyentes el poder, el amor, una mente sana, que son
necesarios para conquistar cualquier miedo. ¿Y qué momento hay más importante
para hacer uso de esta fe si no ahora? No hay
mejor momento que estos tiempos cambiantes y tumultuosos para contar con Jesús a nuestro lado, manteniendo firmes
nuestras mentes, limpiando nuestros corazones, señalándonos el camino hacia lo
que es importante”.
Fuente: Aleteia
