Es un día de gran fiesta, porque ese día fue bautizado
El Papa Francisco fue bautizado en la Parroquia
de San Carlos Borromeo, Basílica de María Auxiliadora, en el barrio de
Almagro de Buenos Aires, el 25 de diciembre de 1936. Para él la Navidad es un
día de fiesta no sólo porque Jesús nació ese día en Belén de Santa María
Virgen, sino porque él mismo nació como hijo de Dios por el Bautismo. Por eso
recomienda que averigüemos la fecha de nuestro Bautismo y la celebremos como
celebramos nuestro cumpleaños, porque es una fiesta muy importante.
Cuando seguimos su caminar en este ministerio de
ser Papa, nos damos cuenta de qué intensamente vive la Navidad y cómo comunica
a los cristianos la importancia de esta fiesta. No cabe duda de que ama
profundamente la Navidad y que la vive con especial alegría.
El Árbol de Navidad y el Nacimiento
Símbolos de la Navidad son, desde luego, el
Nacimiento promovido por san Francisco de Asís y el árbol de Navidad que se ha
ido imponiendo en el mundo como indispensable en la fiesta navideña.
El 7 de diciembre, desde El Vaticano, el Papa ha
encendido el árbol de Navidad de la ciudad de Asís, cuna de san Francisco,
dedicado a los emigrantes y refugiados que llegan a las costas italianas desde
el Oriente, obligados por el clima de violencia y asesinatos reinante en los
países acosados por el Estado Islámico. El Nacimiento al pie del árbol de Asís
fue montado en una barca que sirvió de escape a nueve personas que llegaron
vivas a la isla italiana de Lampedusa. Otros fugitivos, miles, han muerto en el
intento de lograr su libertad.
El Papa trasmitió ese día la petición de los
emigrantes: “digan que somos personas como ustedes. Tenemos hijos y sólo
queremos vivir. No somos terroristas”.
En la gran plaza del Vaticano se levanta un árbol
donado por los alemanes y un Nacimiento con figuras de tamaño natural elaborado
y donado por los italianos de Trento. En diferentes lugares del Vaticano se
exponen nacimientos llegados de todo el mundo. Desde hace siete años, México
celebra en el vaticano una Navidad Mexicana; este año tocó a Chiapas exhibir su
artesanía e, incluso, ofrecer una muestra gastronómica.
Bendición de las imágenes del Niño Jesús
Se va volviendo tradición, desde el Papa Pío XII,
que los niños de Roma y de los alrededores lleguen al Vaticano para que el Papa
bendiga las imágenes del Niño Jesús que ellos acostarán en el pesebre en la
Navidad. El año pasado, el Papa obsequió a los niños un devocionario con las
oraciones más importantes para acompañar su vida y cada momento de ella.
Los regalos del Papa
Al Papa le gusta regalar, pero escoge muy bien a
quién da sus regalos y qué tipo de regalos son los más convenientes.
Regaló bolsas de dormir a los menesterosos de
Roma que acostumbran dormir en los rincones de los edificios y de las
estaciones del metro de la ciudad. Con ayuda de los directivos del metro,
regaló sobres que contenían boletos del metro, timbres postales del Vaticano y
otros objetos útiles. Los alimentos que le envían los hace llegar a los
comedores que brindan comida a los pobres. A los presos les envió ejemplares de
los Evangelios y libros de oraciones.
La Navidad del Papa
¿Cómo pasa el Papa la Navidad? Como muchos
sacerdotes y obispos cuya familia es el pueblo santo de Dios y que no tienen
una familia propia. Celebramos la Misa “de Gallo” ahora a temprana hora y
después convivimos con algunas familias y nos retiramos a nuestra casa. El Papa
cena sencillamente acompañado de algunos amigos, brinda con sidra y, como buen
hijo de italianos, come pannettone, un pan muy del gusto de los italianos.
Cuenta que en una Navidad que celebró en Roma,
antes de ser Papa, permaneció en oración hasta la Misa de la aurora. Para él la
Navidad es motivo de acercamiento a Dios, de reflexión y de oración.
Al día siguiente, o sea en Navidad, desde el
balcón central del Vaticano, lanza su mensaje de Navidad al mundo y bendice
“urbi et orbi”, a la Ciudad de Roma y al orbe entero del cual es pastor. El
mensaje navideño suele darse en varios idiomas para hacer sentir la
universalidad de la Iglesia.
Lo que nos pide el Papa
Jesús es el Príncipe de la Paz, por eso lamenta
el Papa que celebremos la Navidad en un ambiente de guerra.
Nos pide que dejemos a un lado lo mundano y
hagamos más caso a lo espiritual.
Nos pide que seamos misericordiosos.
Nos alienta a ser nosotros mismos el mejor regalo
de Navidad y a que no pensemos que los regalos materiales son lo más
importante.
Nos anima a que Jesús siga naciendo cada día en
nosotros.
Fuente: Aleteia
