Pedimos humildemente al Santo Padre que
evalúe la oportunidad de ofrecer un documento sobre la familia, para que en
ella, Iglesia doméstica, resplandezca siempre Cristo, luz del mundo
El Secretario de Estado del Vaticano, el Cardenal Pietro Parolin, aseguró a
la prensa que después del Sínodo se puede esperar un documento del Papa
Francisco sobre la familia.
“Los tiempos no serán larguísimos porque estas cosas se deben hacer en
tiempos relativamente breves ya que de otra manera pierden fuerza e impacto”.
“Pienso que si el Papa se decide lo hará en tiempo relativamente breve”.
Es lo que afirmó en respuesta a algunos periodistas en el marco de un
congreso sobre el 50 aniversario de la Declaración Nostra aetate (que
aborda la relación de la Iglesia
con las demás confesiones) en la Universidad Gregoriana de Roma.
De esta manera el purpurado confirmó que el Santo Padre publicará un
documento tomando como base la Relación final aprobada por unanimidad -punto
por punto- por los Padres sinodales el pasado sábado 24 de octubre, en la
conclusión del Sínodo sobre la Familia.
Los mismos participantes de la Asamblea sinodal, en el punto número 94,
pidieron que se realice: “Pedimos humildemente al Santo Padre que evalúe la
oportunidad de ofrecer un documento sobre la familia, para que en ella, Iglesia
doméstica, resplandezca siempre Cristo, luz del mundo”.
“El Sínodo, entregando el mensaje, ha propuesto también la posibilidad de
traducirlo en un documento pontificio como se ha hecho normalmente para
todos los Sínodos”, explicó el Cardenal.
“Los Padres sinodales ofrecen una serie de reflexiones conclusivas al Papa
que después el Papa hace suyas a través de un documento“, agregó.
Viaje del Papa a África
El Secretario de Estado también comentó el próximo viaje del Papa Francisco
a Uganda, Kenia y República Centroafricana del 25 al 30 de noviembre. Unos
países que viven aún cierto ambiente de guerra.
“Preocupación hay”, pero “imagino que si el Papa va es porque se dan
las condiciones para que pueda ir”. “Estos fenómenos están bajo control, al
menos con ocasión de la visita del Papa”.
“El hecho de que el viaje se realice significa que se dan las condiciones
mínimas para que el Papa pueda ir y pueda permanecer allí el tiempo necesario
para cumplir con el programa”.
Preguntado sobre si el Papa tiene miedo de acudir a África, el purpurado
afirma: “no creo”. “No iremos en medio de la batalla”. “El Papa encuentra el coraje
en la fe y en el amor”. “Ha querido que el viaje a África esté
caracterizado por la visita a la República Centroafricana por la situación de
conflicto en el que se encuentra, porque piensa que ir allí es dar una palabra
a los cristianos y católicos pero también a todas las partes implicadas, y
puede ser una contribución grande para la construcción de la paz, por lo
que es pronto para afrontar también eventuales riesgos”.
Relaciones con China
El Cardenal Pietro Parolin habló también de las relaciones diplomáticas con
China (uno de los pocos países con los que no tiene) y de una delegación que se
desplazará a Pekín próximamente. “No es la primera vez”, sino que “forma parte
de un cierto recorrido en vista de una normalización de las relaciones”.
“El solo hecho de podernos hablar es un paso significativo. No
hacemos pronósticos. Todo lo que se hace es en vista de encontrar un acuerdo y
para tener relaciones normales con China y Pekín, como se tienen con la gran
mayoría de los países del mundo. Dialogar es una cosa positiva”.
Terroristas del Estado Islámico
Precisamente habló también de diálogo al referirse al llamado Estado
Islámico (ISIS). “Se dialoga con quién acepta dialogar, con quien entra en relación”.
“No con quien no es sensible a nada o rechaza el diálogo”, añadió.
“No creo que con los fundamentalistas sea posible dialogar. Se puede
ofrecer diálogo, pero no veo posibilidad de que se establezca”.
Al hablar del diálogo con otras religiones, el Cardenal reconoció que
cuando se comienza “se encuentran dificultades pero el empuje y el entusiasmo y
la motivación existen”. “Y la Iglesia continua con este entusiasmo y esta
motivación”, señaló.
“Los líderes religiosos tienen una gran responsabilidad” en
“encontrar las condiciones”, pero “la paz en el fondo nace del corazón, de un
corazón pacífico, en paz con Dios, con el prójimo y con uno mismo”.
Existen situaciones donde “la violencia está justificada en el nombre de
Dios y los líderes religiosos tienen el gran deber y la gran responsabilidad de
decir que esto no es verdad, y en llamar a los miembros de estas confesiones a
ser constructores de paz”.
Un ejemplo es Siria, donde “la paz es posible si hay personas dispuestas a
construir la paz” porque esta “no es automática”. Se necesitan personas que
“incluso en la dificultad de una situación muy complicada busquen recomponer
los hilos de la paz”, con un “sentido de responsabilidad”.
Fuente: Aciprensa
