“Las paredes que tienen que caer son grandes: las que existen entre las naciones y los pueblos que están siendo masacrados"
El sábado 15 de agosto, día de la Asunción de la Virgen María, los fieles
franceses recitarán la oración “Nuestra Señora que derriba los muros” y
repicarán las campanas de las iglesias de seis diócesis: Fréjus-Toulon, Gap y
Embrun, Bayonne, Avignon, Ajaccio y Nancy, para manifestar su apoyo y
solidaridad con los cristianos perseguidos en Medio Oriente.
En un comunicado publicado en el sitio web de la Conferencia Episcopal
Francesa, el Arzobispo explica que eligieron la oración “Nuestra Señora
que derriba los muros” porque “las paredes tienen que caer son grandes:
las que existen entre las naciones y los pueblos que están siendo masacrados y
también las que dividen comunidades, incluso en Francia”.
A inicios de julio, una laica de nombre Anne de Ladouctte denunció a
Famille Chrétienne el silencio de Francia sobre la situación de los
cristianos en Oriente: “no es normal que Francia, la hija mayor de la Iglesia, no se haya
expresado de manera masiva su apoyo a los cristianos de Oriente”.
Mons. Dominique Rey, Obispo de Fréjus-Toulon, respondió a este llamado y
propuso esta iniciativa “sencilla y fuerte” esperando que todos los católicos de
Francia se sumen.
“Bastaría un signo, una expresión intensamente expresada por todos los
hombres de buena voluntad: en el día de la Asunción al mediodía en Francia, las
campanas de nuestras iglesias sonarán y los cristianos y todos los que deseen
reunirse en la plazas expresarán su apoyo armados sólo con el amor en
nuestras manos”, dijo el Prelado según indica un comunicado de su
diócesis.
A continuación la oración a Nuestra Señora la que derriba los
muros:
Santísima Madre de Dios,
te invocamos como Madre de la Iglesia,
Madre de todos los cristianos sufrientes.
Te suplicamos, por tu ardiente intercesión,
que derribes el muro, los muros de nuestros corazones,
y los muros que generan el odio, la violencia, el miedo y la
indiferencia,
entre los hombres y entre los pueblos.
Tú que has aplastado a la antigua serpiente,
reúnenos y acógenos en tu manto virginal,
protégenos de todo mal, y abre para siempre en nuestras vidas
la puerta de la esperanza.
Haz nacer en nosotros y en este mundo, la civilización del amor
Surgida de la cruz y de la
resurrección de tu divino Hijo,
Jesucristo, nuestro Salvador, que vive y reina por los siglos de los
siglos,
Amén.
(Esta oración, escrita en francés en un muro en Tierra
Santa junto a un ícono de la Virgen, puede rezarse también como novena por
los cristianos perseguidos desde el 15 hasta el 23 de agosto).
Fuente: ACI
