“Después de un par de semanas de cautiverio uno de los guardias me dijo que si no me casaba con uno de los miembros del ISIS, me tendrían que separar de mi hijo”
Tenía solo 19 años cuando fue capturada por los miembros del
Estado Islámico (ISIS). Con un hijo pequeño y embarazada del segundo, fue
separada de su esposo y se le dijo que sería forzada a casarse con uno de los
yihadistas.
Su desgarradora historia no
es la única, pero sí el hecho de estar entre las pocas personas que pudo
escapar del terror de ser una cautiva del ISIS.
Sobre la puerta de madera de
la habitación donde habla con la delegación pontificia está escrita una frase
en inglés: “Dios es el Señor”. La joven madre tiene a su hijo en brazos
mientras su suegra cuida del más pequeño de cuatro meses. Su cuñado está
sentado a su derecha.
Por momentos respira
profundamente y contiene las lágrimas como si viviera nuevamente su historia.
Pero accede a contarla porque quiere que todo el mundo sepa lo que ocurrió.
A inicios de agosto el ISIS
atacó el campo de refugiados que las Naciones Unidas tiene en Mahmur, que
alberga a unos 12.000 refugiados turcos que huyeron a principios de los 90’s
del conflicto entre Turquía y los separatistas kurdos. Mahmur está ubicado en
las cercanías de Erbil.
Este fue uno de los varios
ataques que el Estado Islámico realizó en el norte de Irak durante el verano de
2014. La mujer recordó que ella fue capturada por los fundamentalistas
musulmanes el 5 de agosto.
“Tratamos de escapar cuando
fuimos conscientes de que el ISIS estaba llegando”, relató a CNA. “Pero
aquellos que no tuvieron la oportunidad de usar algún vehículo se movilizaron
más lento, quedándose atrás y cayendo en manos de las fuerzas del ISIS”,
indicó.
Ella y su familia estaban entre las 3.100 personas
capturadas por el Estado Islámico. De ellos solo unos 600 lograron escapar.
La mujer relató que los que
quedaron prisioneros “fueron divididos en grupos de hombres y mujeres”. “Yo fui
separada de mi esposo y desde entonces no tengo noticias suyas”, señaló.
Luego de tres días, los
yihadistas seleccionaron a las mujeres casadas y las llevaron a casas
separadas, donde permanecieron solas bajo el control de los guardias.
“Después de un par de semanas
de cautiverio uno de los guardias me dijo que si no me casaba con uno de los
miembros del ISIS, me tendrían que separar de mi hijo”, recordó. Al oír esto,
“esa misma noche me las arreglé para escapar”.
Durante la noche del 28 de
agosto los tres guardias que la vigilaban se quedaron dormidos y ella decidió
aprovechar la oportunidad para salir de la casa. “Embarazada, caminé por cuatro
horas con mi niño. Entonces fui auxiliada por una familia árabe que me llevó a
un puesto de control de los peshmerga. De ahí ya fui capaz de llegar a un campo
de refugiados”.
Posteriormente pudo reunirse
con su cuñado y su suegra, con quienes vive en la gobernación de Dohuk.
Por su parte, su cuñado dijo
a CNA que “siempre estaremos agradecidos a los peshmerga por ayudarnos, pero
ahora no podemos confiar en nadie más. Solo confiaríamos en una fuerza
internacional enviada a Irak para terminar la guerra y traer finalmente la
paz”.
Fuente: ACI
